Food & Cook: ENTRANTE
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16.2.11

Dip de Cebolla y Queso

Aunque soy una persona muy independiente y necesito mi espacio, lo fines de semana son casi siempre días de encuentro, en los que me encanta disfrutar de la compañía de la familia y los amigos.


Los fines de semana nos gusta organizar cenas en casa y disfrutar de la compañía de los amigos y como no, de la buena comida.


Me gusta compartir momentos en la cocina y disfrutar entre todos de la preparación de los distintos platos, es algo maravilloso que convierte ese encuentro en más que una simple cena, ya que compartir experiencias y conocimientos siempre es muy gratificante.

Los “dips” se han convertido en algo necesario en estos encuentros, y es que no hay nada como disfrutar de un rico entrante casero, es algo de lo que nunca me gusta renunciar.


Hasta el verano pasado no había preparado aún ningún dip casero, y mira que había visto en muchos libros recetas de estos entrantes, pero nunca me animaba, y fue precisamente en una de estas cenas donde preparé el primero, y tengo que decir que nos sedujo, su delicioso sabor no deja indiferente a nadie, más allá de que te gusten más o menos los ingredientes por separado, la unión de todos ellos hace que tome otra dimensión y que descubras un mundo en torno a estos platos.

La base normalmente suele estar constituida por queso crema, algo que hace que nuestro dip tenga una textura muy suave y cremosa, realmente tentadora.


Os diré que incluso a los que no les gusta el queso crema, o la mayonesa, como es en este caso, quedarán cautivados por el rico sabor del dip, ya que la unión de todos los ingredientes no pronuncia ningún sabor en concreto, es más si no lo dices, nadie lo detectará, sólo sabrá que está tomando un plato suave, jugos y exquisito.

Esta receta que he preparado hoy me gusta acompañarla con unos crostini, pero si os gustan los snack de maíz, adelante, son una opción maravillosa para reducir el tiempo de preparación, además de buenos.

Su preparación es muy fácil, sólo incorporar los ingredientes y poco más, y el resultado es absolutamente delicioso, os aseguro que disfrutaréis muchísimo con esta receta.


Os animo a que la preparéis, seguro que repites una y otra vez ...


INGREDIENTES

  • 3 cebollas medianas
  • 300 gr. de queso crema
  • 70 gr. de queso parmesano
  • 200 gr. de mayonesa
  • Un poco de sal
  • 1 cdta de pimienta
  • Para compañar
  • Pan
  • Aceite de oliva

Dip de Cebolla y Queso


Empezamos preparando los ingredientes que vamos a necesitar, para ello quitamos la piel a la cebolla y la cortamos en cuadrados lo más pequeño posible. Seguidamente rallamos el queso parmesano. Reservamos.


En un bol de nuestra batidora o manualmente, batimos ligeramente el queso crema, seguidamente añadimos la mayonesa, el queso parmesano, la sal y la pimienta y mezclamos, sin batir en exceso, sólo integrar los ingredientes. Continuamos y añadimos la cebolla picada y volvemos a integrar.


Añadimos nuestra masa al molde donde lo vayamos a hornear y lo introducimos en el horno, precalentado a 180º, durante unos 40-45 minutos o hasta que veamos que adquiere un tono dorado. Debemos de ponerlo en la parte baja del horno.


Para preparar el pan, sólo tendremos que cortarlo en rodajas, pincelarlo con un poco de aceite por ambos lados, y hornearlos durante unos 10 minutos.


Transcurrido el tiempo, lo sacamos del honor y lo servimos de inmediato junto con los crostini.


Que lo disfrutéis.

18.10.10

Chili con carne

Esta pasada semana ha sido especialmente importante y no sólo por las celebraciones y momentos especiales que he vivido, sino porque el poder disfrutar de la compañía de los seres queridos y de los amigos me hace sentir muy feliz, y es que estos días de puente han sido muy enriquecedores, incluso he tenido la oportunidad de ponerme al día con muchas cosas que tenía pendientes, aún no me lo creo. Y entre todo ello he tenido tiempo para disfrutar relajadamente de la cocina, de preparar y proyectar a corto-medio plazo mis post, y cómo no, organizar mi agenda que sinceramente, falta le hacía.

Y una receta que tenía especialmente ganas de publicar en el blog era el Chili con carne, un plato absolutamente delicioso y no muy popular entre nosotros, pero que una vez pruebas repites una y otra vez, su sabor es exquisito, además podríamos decir que podemos disfrutarlo de dos formas muy distintas, a modo de plato principal con un rico acompañamiento, como puede ser el arroz, o como un delicioso snack para compartir, con tortitas, guacamole, etc. Si eliges esta última opción para una comida informal entre amigos, te aseguro que quedarán impresionados.


Es un plato fundamentalmente especiado, aunque por supuesto esto es algo opcional, pero que sin duda le da el caracter y un delicioso sabor al guiso. No es especialmente picante, aunque siempre podemos agregar más o menos según el gusto de cada cual, sobre el resto de las especias os aconsejaría que no quitáseis nada, especialmente los que no están muy familiarizados con utilizar especias en sus preparaciones, ya que le otorgan un sabor único, nada pronunciado, pero sin duda necesario.


Es un plato muy completo ya que en el disfrutaremos de verduras, carne y legumbres. El equilibro que mantiene esta receta con las proporciones de sus ingredientes creo que es el idóneo, aunque si queréis prescindir de algo, como las alubias, a muchos no les gusta, podéis hacerlo, queda igual de sabroso.

El chili con carne es el plato oficial del Estado de Texas, en Estados Unidos y como ocurre con tantos otros que conforman la gastronomía la discrepancia sobre su origen es incierta, algunos dicen que es mexicano, otros que no.


El término chili es una corrupción del español chile, aunque específicamente este plato es mayormente conocido en español, como chili con carne. También existen versiones vegetarianas conocidas como chili en las que o se suprime la carne o bien se sustituye por otros ingredientes.



Y como os decía antes los buenos momentos no dejan de sucederse, y esta próxima semana será bastante especial ya que voy a realizar mi primer trabajo fotográfico de una forma profesional.


Hará como algo más de un mes me llamaron por si quería realizar un folleto publicitario de alimentos, y tras las conversaciones y planificación ya ha llegado el día, el próximo viernes comienzo, estoy algo nerviosa, nunca he realizado nada de forma profesional, aunque a la vez muy feliz, es una sensación extraña, pero que sin duda espero salga bien.



Y ahora a la receta,


Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Octubre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina Tex-Mex, un Chili con Carne


INGREDIENTES:

  • 2 cebollas medianas
  • 2 dientes de ajo
  • 2 zanahorias medianas
  • 2 pencas de apio
  • 2 pimientos rojos
  • 1 cdta. de guindilla en polvo
  • 1 cdta. de comino molido
  • 1 cdta. de canela molida
  • sal marina
  • pimienta negra recién molida
  • 700 gr. de alubias rojas cocidas
  • 800 gr. de tomate de lata troceado (yo utilicé salsa de tomate casera)
  • 500 gr. de carne de ternera picada
  • 1 manojo de cilantro fresco
  • 2 cdas. de vinagre balsámico
  • aceite de oliva


Acompañamiento

  • Arroz
  • Guacamole
  • Nata Agría


CHILI CON CARNE

Adaptada de MINISTRY OF FOOD Escuela de Cocina by Jamie Oliver


Lo primero que haremos será preparar nuestras judias, para ello las pondremos sumergidas en un recipiente con abundante agua fría y las dejaremos en remojo durante unas 12 horas aproximadamente, lo ideal es dejarlas durante la noche, así las tendremos disponibles al día siguiente.


Comenzamos nuestra receta y lo hacemos cociendo las judias, para ello podremos en una olla agua fría y las judias, normalmente el agua tienen que superar a las judias en unos 8 cm, y las dejaremos cocer durante una hora aproximadamente o hasta que veamos que están tiernas, si lo hacemos en la olla a presión, el tiempo se acorta.


Sacamos nuestras judias, las escurrimos y reservamos.


Empezamos a preparar nuestras verduras, por lo que picaremos las cebollas, el ajo, las zanahorias y el apio en trozos pequeños en dados y dados.


Continuamos partiendo por la mitad los pimientos rojos, retiramos los tallos y las semillas y lo picamos (aquí podéis hacerlo fino o grueso, según vuestro gusto).


Pondremos en una cazuela a fuego medio el aceite y vertimos todas las verduras que hemos picado sobre él, añadimos la guindilla, el comino, la canela, la pimienta y la sal marina, lo dejamos freír todo sin dejar de remover hasta que veamos que las verduras estén tiernas, unos 7 minutos aproximadamente.


Seguidametne agregamos la carne picada, y la vamos desaciendo con la espátula de madera hasta que nos quede suelta, continuamos añadiendo el tomate y las judías, le añadimos unos 400 ml. de agua. Añadimos también el cilantro, solo vamos a utilizar los tallos picados muy pequeños, junto con el vinagre balsámico y lo llevamos a ebullición, y una vez llegado a este punto lo dejamos cocer todo a fuego bajo con un suave hervor, con la cazuela medio tapada y durante una hora, removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue.


Para acompañar podeís hacer arroz cocido, o con un suave guacamole y una crema fresca quedará delicioso.


Que lo disfrutéis¡¡

27.9.10

Huevos en Cocotte (Oeufs Cocotte)

Como podéis comprobar sigo aún impregnada de la esencia parisina y cómo no, de su deliciosa gastronomía, y es que quien no cae rendida ante las cocotte cuando estas allí, son toda una institución y la cantidad de platos y libros en torno a estas ollas es infinito.


Me traje de allí varias mini cocottes de distintos colores, me costó muchísimo decidirme ya que son todas tan tan bonitas, y cómo no, hubiese deseado traerme la grande, pero el peso que tienen te hace poner los pies en la tierra, menos mal que siempre puedes comprarla online, ese era mi consuelo cada vez que las veía, y conociéndome y sabiendo de mis fijaciones, mi próxima adquisición será una Cocotte, aunque claro, después de haber visto tantas tiendas en Paris de menaje y recomendármela en todas las de profesionales, compraré la Staub, sé que su precio es bastante mayor Le Creuset, que ya es decir, pero sin duda es insuperable, absolutamente preciosa y todas tienen unos colores preciosos ... el problema llegará cuando tenga que elegir color, seguro una noche de consulta con la almohada fijo.

Hablando de la receta y de los huevos en cocotte, tengo que decir que me resultan deliciosos y que también me hace recordar a los huevos pasados por agua que me preparaba mi madre de niña, y es que quien no los ha tomado de pequeño? mi madre me los preparaba algunas noches y yo aún lo sigo haciendo, especialmente en esta época, en la que unos simples huevos, pan para mojar (esto es realmente un placer) y una humeante taza de leche confieren mi cena perfecta.


Los huevos en cocotte son un plato delicioso en los que uno puede poner practicamente cualquier cosa y adaptarlo a los gustos personales de cada cual, esto es algo realmente agradable, ya que todos comerán a su gusto.


Si os digo que desde que llegué he probado ya un sinfín de propuesta, seguro os lo creeréis, ya que cuando me da por algo no paro, mi madre siempre decía que de pequeña como me diese por una comida no paraba hasta casi aborrecerla, ahora ya no soy tan niña, pero sigo igual y las cocottes están en mi Top comida en estos momentos.


Os propongo cuatro variantes realmente suculentas, de Esparragos y Jamón Serrano, una propuesta de contrastes y refinada ideal para preparar si tenemos alguna comida o cena, de Tres quesos y frutos secos, suave, jugosa y con una textura crocanti maravillosa, de Queso cheddar y jamón cocido, perfecta para los más pequeños de la casa, aunque igual de exquisita para los más mayores, de Hierbas frescas, una forma ligera y perfumada de disfrutar de este clásico.


Todas son deliciosas, aunque como os digo en muchas ocasiones, cada cual la puede adaptar a los gustos de cada casa y añadir o quitar ingredientes según os apetezca. Las cantidades de estos ingredientes son mínimas por lo que resulta ideal para usar aquellas pequeñas cantidades que nos hayan sobrado.


Es un plato fácil y rápido de preparar, ya que son sólo 15 minutos lo que nos llevará disfrutar de unos exquisitos huevos. Son ideales como entrante en cualquier almuerzo y perfectos para una cena, además en cualquier comida imprevista nos sacarán de un apuro, porque sus ingredientes son algo que siempre se suele tener en casa.


!! Bon Appétit ¡¡


INGREDIENTES:


Por unidad de mini cocottes

  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de nata líquida (de la mejor calidad posible, yo uso doble cream)
  • Sal
  • Pimienta (opcional)
  • mantequilla (un pequeña cantidad para engrasar el molde)


VARIANTES


Mini cocotte de esparragos y jamón serrano

  • jamón serrano
  • esparragos (los escalfamos durante un par de minutos)

Mini cocotte tres quesos y frutos secos

  • Queso Emmental
  • Queso Roquefort
  • Queso Brie
  • Nueces

Mini cocotte de queso cheddar y jamón cocido

  • Jamón cocido
  • Queso Cheddar

Mini cocotte de hierbas frescas

  • Peregil
  • Cebollino
  • Menta
* Las cantidades no irá en función de los gustos de cada persona, la cantidad es mínima en cualquier caso para todas..

Empezamos preparando nuestras cocottes, para ello pincelamos con la mantequilla ablandada el interior de los recipientes, pero sin llegar a los bordes, lo dejamos a 1 cm por debajo del mismo y lo salpimentamos ligeramente.


Cascamos los huevos en las cocottes y vertimos la nata por encima pero teniendo cuidado de que no nos caiga nada sobre la yema.


Añadimos los ingredientes según las distintas recetas, todos ellos cortados en trocitos pequeños.


Ponemos las cocotttes en una bandeja o en un molde lo suficientemente grande como para introducirlas, le añadimos con mucho cuidado agua hirviendo al molde donde las hemos depositado hasta que cubrar la mitad de los recipientes.


Lo introducimos en el horno precalentado a 175º y los dejamos cocinar durante unos 10 minutos.


Una vez transcurrido el tiempo, comprobamos que la cocción del plato, en la que la clara deberá de estar cuajada y a la yema aún líquida.


Si los prefiere más hechos, solo tiene que introducir unos 3 minutos más en el horno.


Que lo disfrutéis ¡¡

30.7.10

Old Amsterdam Muffins Salados

El verano es la mejor época del año para disfrutar de las ensaladas, de eso no cabe duda, y con un mínimo acompañamiento tenemos un plato fantástico, ideal para estos días en lo que no nos apetece demasiado cocinar.


En casa los muffins salados se han convertido este verano en la estrella de la mesa, ya que son fáciles de preparar y acompañan de una forma ideal a cualquier ensalada o plato fresco que se precie.




Me gustan especialmente los de queso y desde que me ofrecieron la posibilidad de dar a conocer el delicioso queso Old Amsterdam, no lo dudé un momento, tenía que hacer mi receta de muffins salados, suaves, sabrosos, jugosos, tiernos ... que servidos tibios junto con una deliciosa ensalada, es comida inigualable.


El queso Old Amsterdam le da mucho carácter, ya que es un queso con un sabor intenso que aromatiza estos muffins de una forma única, el cebollino es otro de mis aliados, tengo que admitir que últimamente lo utilizo bastante, pero es que es tan aromático y aportan un sabor tan fresco, que no me resisto a utilizar una y otra vez.


Como ocurre siempre con los muffins, se hacen en un abrir y cerrar de ojos, no tienen nada de trabajo y os aseguro que tibios con el plato que elijáis será toda una tentación que repetiréis más de una vez, porque ya sea en ensaladas, o acompañando a una sopa (tanto fría como caliente) o con cualquier otro plato, lo disfrutarás mucho y por supuesto repetirás.


Como podéis apreciar en la foto, quedan con una esponjosidad muy buena. Esta es mi propuesta, pero os animo a que lo versionéis con vuestros ingredientes favoritos, aunque si os gustan estos ingredientes, no dudéis en hacerlos, seguro sorprenderán.


Ingredientes:


Para 12 unidades.


  • 220 gr. de harina
  • 1 cda. de azúcar (utilicé Golden Caster Sugar)
  • 1 cda. de levadura en polvo
  • 1/2 cdta. de sal
  • 250 gr. de queso Old Amsterdam
  • 3 cdas. de cebollino fresco
  • 1 Huevo
  • 220 ml. de leche
  • 35 ml de aceite de girasol


Lo acompañé con esta ensalada de higos.


Old Amsterdam Muffins


Para preparar nuestros muffins salados utilizaremos dos bol, en uno de ellos pondremos todos ingredientes secos, es decir la harina, el azúcar, la levadura en polvo y la sal, mezclaremos hasta conseguir integrar todos los ingredientes. Reservamos.


Rallamos el queso y picamos el cebollino fresco en trozos pequeños y reservamos.


En otro bol mezclamos los ingredientes húmedos, para ello ponemos el huevo, lo batimos ligeramente, añadimos la leche y el aceite, y lo batimos hasta que nos quede una mezcla uniforme.


Ahora añadimos los ingredientes húmedos a los secos y mezclamos lo justo hasta que ambas masas queden integradas, pero sin batir en exceso, ya que si lo batimos en exceso hará que pierda la esponjosidad.


Añadimos el queso y el cebollino y volvemos a integrarlos en la masa. Nos quedará una masa ligeramente densa.


Pasamos la masa a nuestro molde, ya sean en cápsulas de papel o no, y lo introducimos en el horno, precalentado a 190º, durante 20-25 minutos.


Pasado este tiempo, lo sacamos y lo dejamos templar sobre una rejilla.


Que lo disfrutéis¡¡

14.1.10

NAVAJAS SALTEADAS AL AJILLO

Abrí el año de forma dulce, pero después de estas fiesta, se agradecen platos ligeros y que no supongan un exceso en nuestra alimentación cotidiana, además hay mucha gente que ahora se encuentra a dieta, así que supongo que este plato vendrá genial.


Las navajas son un marisco absolutamente delicioso y de gran calidad gastronómica, se suelen encontrar en los fondos arenosos y de poca profundidad, enterradas bajo la arena. La forma más común de disfrutarlas es la plancha, con un simple toque de calor ya se abren y están jugosisímas, verdaderamente una maravilla, pero a los que nos gustan mucho, intentamos sacarles el máximo rendimiento a este manjar y disfrutarla de muchas más formas.


El mercado de Huelin de Málaga, es muy popular por su buen pescado y marisco, entre otras muchas cosas, mucha gente viene de distintas zonas de Málaga para comprar aquí el pescado fresco, mi familia ha comprado aquí toda la vida, y como no, los pescaderos van dando ideas en la forma de preparar sus productos, esta receta se la dio hace tiempo una pescadero a mi madre, y desde entonces se ha quedado en mi casa, es deliciosa y muy fácil de hacer, mucho más que a la plancha, ya que se hacen todas a la vez y te despreocupas de que se enfríen.


La base es la misma que las tradicionales coquinas o almejas malagueñas saleteadas, y su sabor igualmente delicioso, realmente esta preparación creo que es una éxito en todas sus variaciones y no quería dejar de pasar esta preparación y que disfrutaseis de un plato sencillo, delicioso y sanísimo.



INGREDIENTES


500 gr. de navajas

3 dientes de ajo

un manojo de perejil

1 vaso pequeño de vino blanco

Aceite de oliva

1 limón

Sal




NAVAJAS SALTEADAS AL AJILLO


Enjuagamos las navajas y las ponemos en un bol con sal durante una media hora, pasado este tiempo, la enjuagamos bien y las escurrimos.


Preparamos los ingredintes, para ello picamos los ajos en cuadrados pequeñitos y cortamos el perejil muy picadito.


En una sartén ponemos un poco de aceite y freímos los ajos a fuego medio hasta que empiecen a dorarse, justo en este momento añadimos las navajas y las rehogamos ligeramente (ni un minuto), hasta que veamos que empiezan a abrirse. Añadimos el vino blanco y la sal, y las rehogamos unos minutos hasta que se abran por completo y el vino se haya evaporado.


Añadimos el zumo de un limón y la mitad del perejil, removemos bien y las tapamos durante 1 minuto, le añadimos el resto del perejil y las servimos.


Hay que tener mucho cuidado de no pasarse con los tiempos, de lo contrario perderán su jugosidad y se pondrán duras.


5.10.09

MOULES- FRITES ( Mejillones belgas a la provenzal)

Moules et frites o lo que es lo mismo, la unión de los dos emblemas nacionales de la gastronomía Belga como son sus mejillones y patatas fritas. Sin duda una pareja perfecta para disfrutar del plato más popular de Bélgica y en concreto de Bruselas y de la costa Belga.


Es costumbre presentarlos en una olla negra acompañados de patatas fritas gruesas, y tanto los mejillones como las patatas se comen con la ayuda de una concha a modo de tenaza, es la "cubertería" más adecuada para disfrutar en toda su magnitud de este molusco adorado por todos (aunque en los restaurantes os servirán cubiertos)

Como podéis ver en la foto de abajo la olla tiene una tapadera que al darle la vuelta tiene forma de cuenco y que es en el que vamos depositando las cascaras a medida que vamos tomando el plato, por lo que al final de la comida nos encontraremos con una olla vacía delante nuestra y la otra mitad, hasta arriba de conchas, sin duda muy peculiar.


En mis visitas a Bélgica he ido comprando menaje y sin duda no podía faltar la tradicional olla para mejillones, en una mis visitas me traje la grande, que es la que ponen en todos los restaurantes, y esta última vez compré estas en versión individual, muy coquetas e ideales para disfrutar de un maravilloso y atractivo entrante.


Los mejillones suelen prepararse rehogados en su propio jugo y con diversos ingredientes, como verduras, nata, etc, ..., los encontrarás al ajillo, con crema, con verduras, a la provenzal (como esta receta que os presento hoy), y un sinfín más de propuestas, todas deliciosas ...., y es que como os comenté en el post de las endivias, la gastronomía Belga es excelente.


Algo que nos resulta sumamente atractivo a los visitantes es la fusión mejillones-patatas fritas que presenta este plato. Si nos remontamos tiempo atrás, comprenderemos la importancia que este tubérculo ha tenido en este país, en la que encontró un suelo idóneo y unas condiciones climáticas óptimas para su crecimiento, y del que ellos han hecho un gran disfrute, de hecho este país no sería el mismo sin los numerosos puestos de frituur que adornan sus calles y rincones, con esos cucuruchos de patatas fritas y mayonesa listas para disfrutar en cualquier momento y a cualquier hora, ¡¡ maravilloso !!


Un dato, en Bélgica existen más de 4.000 puestos de patatas fritas y más de 50 tipos de salsas para acompañarlas, sorprendente verdad?


Tengo que admitir que yo siento verdadera pasión por los mejillones y encontrarse en una ciudad en la que los disfrutan tantísimo y de los cuales hacen un plato tan maravilloso es todo un disfrute, que aunado con su chocolate y con la insuperable belleza que presenta toda la región de Flandes son la mejor síntesis del hechizo que Bélgica despierta en cualquier persona que la visita.


MOULES- FRITES ( Mejillones belgas a la provenzal)


1 kg. de mejillones

60 gr. de mantequilla (se puede sustituir por aceite)

2 dientes de ajos

1 cebolla

3 tallos de apio

1 lata de tomates cortados en trozos (no triturado)

250 ml. de vino blanco

sal

pimienta

PREPARACIÓN:


Lo primero que haremos será limpiar nuestros mejillones, para ello cogeremos un cuchillo y con el lado plano de la hoja, rasparemos bien la concha, seguidamente retiraremos las barbas o filamentos del extremo superior de la concha.

Ahora procederemos con un cepillo de cerdas duras a cepillar cada mejillón debajo del grifo, para que queden perfectamente limpios y eliminar la posible arena que pudiera tener adherida.

Una vez que hayamos terminado de limpiarlos, los pondremos en un bol con un poco de agua con sal, lo mantendremos ahí mientras preparamos el resto del plato.

Seguimos con nuestra receta y para ello nos ponemos manos a la obra con la verdura, picamos el ajo, la cebolla y el apio en trocitos pequeños y lo reservamos.

En una olla, calentamos la mantequilla a fuego lento hasta que se derrita ( o el aceite), añadimos el ajo, la cebolla y el apio y lo rehogamos hasta que estén tiernos.

A continuación añadimos la lata de tomate, muy bien escurrida y se la añadimos a las verduras junto con la sal y la pimienta, lo dejamos rehogar durante 5 minutos más con la olla tapada.

Pasado los minutos, añadimos el vino blanco y lo dejamos cocer a fuego lento durante unos 15 minutos. A continuación añadimos las hojas de los apios, y los mejillones, tapamos la olla y los dejamos hervir a fuego lento durante unos 10 minutos más.

Ahora ya tenemos nuestros Moules listos para disfrutar.


Buen Provecho


29.6.09

CHAMPIÑONES EN VINAGRE


Como buena malagueña soy una enamorada de los boquerones en vinagre, me parecen una exquisitez absoluta, sanísimos y con un sabor inigualable, pues bien partiendo de este tradicional y maravilloso plato y para los que sois amantes de este tipo de maceración aquí os traigo su versión vegetal, absolutamente deliciosa y con un sabor tan tan parecido a los originales que os dejara sorprendidos.

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Recuerdo la primera vez que mi madre los preparó en casa, me quedé sin palabras, me parecieron tan fáciles, mucho más que los boquerones ya que no hay que limpiarlos, por lo que enseguida me adueñé de la receta, formando parte de mi recetario habitual. Además es una buena forma de tomar verdura, incluso para los que no le gusta este hongo, como es el caso de Quique, al que no le gustan nada los champiñones, pero que los adora así preparados, es la única forma en la que los disfruta.
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Su preparación no puede ser más sencilla, solo dejar esperar los tiempos de maceración, además es un plato muy asequible, que puedes tener preparado con antelación y que dura aproximadamente una semana. En casa siempre tengo un bote preparado apunto para un buen aperitivo o como entrante en las comidas. Con un buena hogaza de pan es un manjar único.
Sólo realizar un apunte, la frescura de los ingredientes es fundamental en este plato, así como la calidad del aceite de oliva, también deciros que prefiero los champiñones pequeños, si tenéis la posibilidad de comprarlos en el mercado y que os los escojan mucho mejor.
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Como veis en la foto, me he comprado un cortador de champiñones que me tiene fascinada, además sirve igual para las fresas e imagino que para más frutas, aún no he probado con las demás, el corte es limpio y parejo, un maravilla para las que nos gustan los cacharritos.


INGREDIENTES:
  • Champiñones ( 1 bandeja)
  • Ajo (3 dientes)
  • Perejil (unas ramitas)
  • Sal
  • Vinagre (3/4 litro)
  • Aceite de Oliva Virgen


PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos será laminar los champiñones, si son laminados pues suprimimos este paso, después los enjuagamos con agua y los dejamos escurrir.

Ahora los ponemos en un bol, le añadimos un poco de sal y los cubrimos de vinagre, nos quedarán flotando, de vez en cuando iremos dándole con un cuchara para que no se nos maceren por todos los lados igual. Lo dejaremos macerar dos horas.

Momentos antes de que termine el macerado picaremos los ajos, en trocitos pequeños y picaremos el perejil.

Transcurrido el tiempo de maceración, escurriremos el vinagre de los champiñones y los enjugaremos levente, dejándolos escurrir bien.

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Cuando ya estén bien escurridos los ponemos en un plato o en el bote donde lo vayamos a presentar o guardar, le añadimos el perejil y el ajo y lo cubrimos con aceite de oliva virgen, lo dejaremos macerar en el aceite durante 4 horas, momento en el cual los podremos disfrutar con una buena hogaza de pan.

Buen Provecho

12.2.09

CHAMPIÑONES PORTOBELLO GRATINADOS (Portobello Mushroom Melts)

Podéis imaginar pasar al lado de un champiñón Portobello de unos 12 centímetros de diámetro y quedaros indiferentes, ¿no verdad?, pues eso es lo que me pasó a mí, la tentación me pudo y no lo pensé un sólo segundo, caí rendida ante sus atractivas proporciones, así que me dije con estos tengo que preparar un rico entrante, rellenos por supuesto, el tamaño lo pedía a gritos.
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El Champiñon Portobello pertenece a la misma familia del champiñón blanco, es también conocido como champiñón exótico y una de las características que a simple vista podemos apreciar es que posee un sombrero color marrón que lo hace muy atractivo, además produce un gran contraste de colores cuando lo cortamos ya que su interior es muy blanco, lo que resulta muy atractivo, sobre todo cuando lo añadimos a las ensaladas en crudo. Otra de sus particularidades es que estos champiñones son de un tamaño más grande que los normales, lo que nos da mucho más juego en la cocina para prepararlos y hacerlos rellenos con más facilidad, incluso pueden llegar a obtener una cabeza de 15 cm de diámetro, como estos que os traigo hoy aquí, y para terminar y como punto más importante a destacar es el rico sabor que presentan, delicados, suaves y ligeramente dulce, además de una textura densa y carnosa que lo hacen irresistibles.
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La salsa pesto, todo un clásico en las recetas de pasta, es ideal para añadirlas a los champiñones horneados junto con una jugosa mozzarella fresca, ya que conforman un contraste de sabores muy seductores, por un lado toda la frescura de la albahaca que aunado a la cremosidad del queso producen un combinado explosivo de sabores que enriquece el sencillo horneado de este hongo.

INGREDIENTES:

  • Champiñones Portobello
  • Salsa Pesto (más abajo presento la receta)
  • Queso Mozzarella Fresco
  • Piñones
  • Aceite

PREPARACIÓN:
Enjuagamos los champiñones, lo limpiamos bien lo secamos con un paño, seguidamente pintamos la base de la fuente donde lo vayamos a hornear con aceite, así como el sombrero del champiñón.

Añadimos en el interior la sala pesto y le incrustamos trozos de mozzarella fresca repartida por todo el diámetro para terminar rociándolo con unos piñones.

Ahora lo introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º y lo dejamos hacer durante unos 20 minutos o hasta que veáis que el champiñón está tierno.

Un sugerencia, si os gusta el queso cabra, queda muy rico ponerle unos trocitos salpicados de este queso por todo el interior.

Espero que disfrutéis de este sencillo plato.

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