Food & Cook: 1/09/10 - 1/10/10

27.9.10

Huevos en Cocotte (Oeufs Cocotte)

Como podéis comprobar sigo aún impregnada de la esencia parisina y cómo no, de su deliciosa gastronomía, y es que quien no cae rendida ante las cocotte cuando estas allí, son toda una institución y la cantidad de platos y libros en torno a estas ollas es infinito.


Me traje de allí varias mini cocottes de distintos colores, me costó muchísimo decidirme ya que son todas tan tan bonitas, y cómo no, hubiese deseado traerme la grande, pero el peso que tienen te hace poner los pies en la tierra, menos mal que siempre puedes comprarla online, ese era mi consuelo cada vez que las veía, y conociéndome y sabiendo de mis fijaciones, mi próxima adquisición será una Cocotte, aunque claro, después de haber visto tantas tiendas en Paris de menaje y recomendármela en todas las de profesionales, compraré la Staub, sé que su precio es bastante mayor Le Creuset, que ya es decir, pero sin duda es insuperable, absolutamente preciosa y todas tienen unos colores preciosos ... el problema llegará cuando tenga que elegir color, seguro una noche de consulta con la almohada fijo.

Hablando de la receta y de los huevos en cocotte, tengo que decir que me resultan deliciosos y que también me hace recordar a los huevos pasados por agua que me preparaba mi madre de niña, y es que quien no los ha tomado de pequeño? mi madre me los preparaba algunas noches y yo aún lo sigo haciendo, especialmente en esta época, en la que unos simples huevos, pan para mojar (esto es realmente un placer) y una humeante taza de leche confieren mi cena perfecta.


Los huevos en cocotte son un plato delicioso en los que uno puede poner practicamente cualquier cosa y adaptarlo a los gustos personales de cada cual, esto es algo realmente agradable, ya que todos comerán a su gusto.


Si os digo que desde que llegué he probado ya un sinfín de propuesta, seguro os lo creeréis, ya que cuando me da por algo no paro, mi madre siempre decía que de pequeña como me diese por una comida no paraba hasta casi aborrecerla, ahora ya no soy tan niña, pero sigo igual y las cocottes están en mi Top comida en estos momentos.


Os propongo cuatro variantes realmente suculentas, de Esparragos y Jamón Serrano, una propuesta de contrastes y refinada ideal para preparar si tenemos alguna comida o cena, de Tres quesos y frutos secos, suave, jugosa y con una textura crocanti maravillosa, de Queso cheddar y jamón cocido, perfecta para los más pequeños de la casa, aunque igual de exquisita para los más mayores, de Hierbas frescas, una forma ligera y perfumada de disfrutar de este clásico.


Todas son deliciosas, aunque como os digo en muchas ocasiones, cada cual la puede adaptar a los gustos de cada casa y añadir o quitar ingredientes según os apetezca. Las cantidades de estos ingredientes son mínimas por lo que resulta ideal para usar aquellas pequeñas cantidades que nos hayan sobrado.


Es un plato fácil y rápido de preparar, ya que son sólo 15 minutos lo que nos llevará disfrutar de unos exquisitos huevos. Son ideales como entrante en cualquier almuerzo y perfectos para una cena, además en cualquier comida imprevista nos sacarán de un apuro, porque sus ingredientes son algo que siempre se suele tener en casa.


!! Bon Appétit ¡¡


INGREDIENTES:


Por unidad de mini cocottes

  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de nata líquida (de la mejor calidad posible, yo uso doble cream)
  • Sal
  • Pimienta (opcional)
  • mantequilla (un pequeña cantidad para engrasar el molde)


VARIANTES


Mini cocotte de esparragos y jamón serrano

  • jamón serrano
  • esparragos (los escalfamos durante un par de minutos)

Mini cocotte tres quesos y frutos secos

  • Queso Emmental
  • Queso Roquefort
  • Queso Brie
  • Nueces

Mini cocotte de queso cheddar y jamón cocido

  • Jamón cocido
  • Queso Cheddar

Mini cocotte de hierbas frescas

  • Peregil
  • Cebollino
  • Menta
* Las cantidades no irá en función de los gustos de cada persona, la cantidad es mínima en cualquier caso para todas..

Empezamos preparando nuestras cocottes, para ello pincelamos con la mantequilla ablandada el interior de los recipientes, pero sin llegar a los bordes, lo dejamos a 1 cm por debajo del mismo y lo salpimentamos ligeramente.


Cascamos los huevos en las cocottes y vertimos la nata por encima pero teniendo cuidado de que no nos caiga nada sobre la yema.


Añadimos los ingredientes según las distintas recetas, todos ellos cortados en trocitos pequeños.


Ponemos las cocotttes en una bandeja o en un molde lo suficientemente grande como para introducirlas, le añadimos con mucho cuidado agua hirviendo al molde donde las hemos depositado hasta que cubrar la mitad de los recipientes.


Lo introducimos en el horno precalentado a 175º y los dejamos cocinar durante unos 10 minutos.


Una vez transcurrido el tiempo, comprobamos que la cocción del plato, en la que la clara deberá de estar cuajada y a la yema aún líquida.


Si los prefiere más hechos, solo tiene que introducir unos 3 minutos más en el horno.


Que lo disfrutéis ¡¡

23.9.10

Helado de Caramelo Salado (Salted Caramel Ice Cream)

Desde que llegué de Paris los cambios han sido notable en mi cocina, y es que no es lo mismo visitar esta ciudad cuando sólo eres viajero, a ser además food blogger, la cosa cambia, y mucho, ya que te hace ir más allá en la visita a la ciudad ...., desde la intriga por nuevos restaurantes sobre los que tantos has leído, tiendas gourment, mercados, librerías ..., en general todo un mundo por descubrir y una curiosidad insaciable en una ciudad en la que la gastronomía está tan presente.
Esta última visita ha sido especial, por muchos motivos, y uno de ellos claro está ha sido la gran cantidad de cosas que he aprendido, ingredientes, utensilios, usos de los mismos, he comprado muchos productos allí, muchos libros y me he impregnado de muchas muchas cosas ... y como no el “Caramel au Beurre Salé” ha entrado en mi vida, en forma de deliciosos caramelos, cremas, coulis y un largo etcétera han venido en mi maleta de viaje buscando ser aplicado en futuras recetas. 

Uno de los helados que tomé este verano en Paris, fue el de Caramelo con mantequilla salada, tengo que decir que ha sido uno de los mejores helados que he probado en mi vida, ese toque de salado es tan delicioso, su cremosidad, suntuosidad e intenso sabor lo hacen insuperable.  En varios libros de los que compré venía dicha receta, he ido probando durante este verano varias de ellas y al final he conseguido una fusión de varias, en las que el sabor queda más suave y no tan acentuado, acercándome más al sabor de los helados que tomé allí.

El helado tiene un delicioso sabor a caramelo y un punto de sal exquisito, creo que le pasa lo mismo que al chocolate, cuando le añades ese toque de sal extra, acentúa su sabor, claro está en esta ocasión es más intenso y absolutamente delicioso.
Lo puedes servir acompañado de un poco de nata montada y un poco de crema de caramelo, o chocolate.  Es ideal para acompañar un jugoso brownie, ya que la unión de caramelo y chocolate es insuperable y el contrate de sabores magnífico.
Es un helado para disfrutar tranquilamente y si os digo la verdad, me resulta ideal para disfrutarlo en esta época del año, si, los helados no son solo para el verano, un buen postre coronado con este helado será un éxito seguro.

Bueno pues como todos sabéis adoro el otoño-invierno y tanto las comidas como los ingredientes que estas fechas nos ofrecen me parecen exquisitos.  Estos días a pesar de que durante el día está haciendo aún algo de calor, las noches ya son frescas, incluso el cielo ha sido algo gris esta semana, además ha estado lloviendo, adoro escuchar la lluvia ...., y como bienvenida el otoño me ha ofrecido escucharla mientras escribía este post, hay algo mejor?, para mí no.




Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Septiembre nos invita a preparar un Helado Casero.

INGREDIENTES:
  • 150 ml. de leche
  • 150 ml. de nata (utilicé whipping cream)
  • 4 yemas de huevo
  • 180 gr. de azúcar
  • 40 gr. de mantequilla salada (de buena calidad)
  • 300 ml. de nata
  • 1/2 cdta. de extracto de vainilla
  • 1/2 cdta. de sal marina (utilicé flor de sal) 



    Helado de Caramelo Salado
    En un cazo ponemos la leche, la nata y el extracto de vainilla, lo calentamos pero sin dejar que hierva.
    Mientras en un bol aparte, ponemos las yemas de huevo y las batimos ligeramente.
    En una cazo o una sartén ponemos el azúcar, formando una capa uniforme y lo dejamos calentar a fuego medio hasta que los bordes comiencen a derretirse, momento en el que empezamos a remover suavemente hacía el centro la azúcar hasta conseguir que el azúcar se disuelva y empiece a desprender olor a caramelo (un par de minutos)
    Retiramos el cazo del fuego, añadimos la mantequilla y la sal, removemos bien hasta que se derrita.  Una vez derretida añadimos poco a poco y sin dejar de remover 150 ml. de nata y la integramos, volvemos a calentar un par de minutos y lo añadimos a un bol con las yemas de huevo (que habremos mezclado con anterioridad) poco a poco y sin dejar de remover.
    Volvemos a verter la mezcla al cazo y le añadimos la mezcla de leche, nata y vainilla inicial, lo calentamos sin dejar de remover hasta que la mezcla vaya adquiriendo una textura más espesa (parecida a unas natillas) y empiecen a aparecer pequeñas burbujas (no llevarla nunca a ebullición).
    Pasamos esta mezcla a un bol más grande y le añadimos el resto de la nata, lo mezclamos bien hasta que ambos ingredientes estén totalmente integrados y la masa homogénea. Lo cubrimos y lo dejamos enfriar completamente en el frigorífico durante 8 horas.
    En heladera
    Pasamos la mezcla a nuestra heladera y lo dejamos el tiempo según las instrucciones de cada aparato, yo tengo el accesorio heladera de Kitchen Aid, y el tiempo a seguir aquí es de 15 a 20 minutos en velocidad 1.
    Pasamos la mezcla a un recipiente y lo congelamos, hasta el momento de servir.
    Sin Heladera
    Si no tenemos heladera, pondremos la mezcla un recipiente apto para el congelador (lo ideal es uno de acero inoxidable, ya que el metal acelera el proceso de congelación) y lo dejamos una hora aproximadamente.
    Pasado este tiempo, lo sacamos del congelador, (ya habrá congelado ligeramente sobre todo por los bordes), y con unas varillas o un batidor eléctrico, batimos enérgicamente para romper los hielos que se hayan formado, lo introducimos nuevamente en el congelador y volemos a repetir esta operación cada 40 minutas 3 o 4 veces más o hasta que veamos que tiene una textura cremosa.
    !Que lo disfrutéis¡

    14.9.10

    Moussaka Griega

    Hacia ya mucho tiempo que en casa no comíamos Moussaka, concretamente desde el verano pasado, y es que fue un verano especialmente lleno de excelentes berenjenas, este año el protagonista ha sido el tomate, y en especial el gazpacho, que ha estado presente a todas horas, además decidí ir probando todos los afrutados y he descubierto en ellos una nueva forma de disfrutar del gazpacho.


    Suelo siempre asociar la Moussaka al verano, aunque claro está también la he comido en cualquier otra época, pero lo cierto es que en estas fechas es cuando más las he preparado, también es que las berenjenas están más hermosas, dicen que es su mejor época. Este año utilicé unas que me regaló mi amiga Laura del huerto de sus suegros y tengo que decir que eran deliciosas, hermosas, firmes, brillantes ... sencillamente perfectas, y como no podía se de otra forma, hubo invitación para un almuerzo con todo el “grupo”, en la cual disfrutamos mucho de la moussaka y de la tarta que ella trajo, super chocolateada como nos gusta a todos.


    Ya sabéis que me gusta conocer el origen de mucho de los platos que cocino, por eso os cuento un poco sobre la musaca o moussaka, un plato típico en la cocina tradicional de los Balcanes, aunque internacionalmente conocido a través de la gastronomía griega. Con origen árabe, su nombre proviene de la palabra saqqa'a que significa "congelar" o "quedarse blanco".


    Si nos ceñimos a la receta de las islas Helenas se trata de un pastel de tres capas: berenjenas sofritas en aceite, carne de cordero guisada y machacado con tomates y una última capa de salsa blanca. Es muy común en algunos lugares añadirle calabacines, champiñones, aunque también están los que excluyen ingredientes en vez de añadirles, llegando a omitir la carne. Se suele gratinar con queso o pan, aunque es más común utilizar el queso.


    Son muchas las variantes que puede tomar este plato en otros países, por ejemplo en Inglaterra lo acompañan de una última capa de puré de patatas, en los Balcanes se corona con una crema de similar textura a las natillas, y en el mundo árabe es un aperitivo frío de berenjenas y tomates. Cómo veis la transformación que ha sufrido este plato ha sido muy variada según la cultura de cada lugar.


    A mí me parece un plato realmente delicioso, del cual no me cansaría nunca y es que la unión de berenjenas, carne, tomate, bechamel y queso gratinado es extraordinaria. También el gusto que adquiere el relleno de carne con la canela y la menta es delicioso y aportan mucho carácter al plato.


    Otra punto que a destacar es el queso, me gusta ponerle la mitad de queso para fundir y la otra mitad de queso feta rallado, ya que este último le aporta una suavidad especial a la moussaka.


    Y sobre la presentación va un poco en función de los gustos de cada persona, a mi me gusta los horneados en fuentes grandes, aunque claro está, también podéis prepararlas en moldes individual.



    Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Septiembre nos invita a preparar todo un clásico de la cocina tradicional griega, una Moussaka.


    INGREDIENTES:

    • 1 kg berenjenas
    • 2 cebollas grandes
    • 3 dientes de ajo
    • 750 gr. de carne de cordero (o de ternera)
    • 400 gr. de tomate triturado
    • 1/2 vaso de vino tinto o blanco (yo le puse blanco)
    • 1 cdta. de canela
    • 1 cdta. de menta (o hierbabuena)
    • sal
    • pimienta
    • salsa bechamel
    • queso para gratinar (use cheddar) + queso feta

    salsa bechamel

    • 100 gr. de harina
    • 100 gr. de mantequilla
    • 800 ml de leche
    • nuez moscada
    • sal
    • pimienta

    Moussaka Griega


    Empezamos preparando las berenjenas, para ello la cortamos en rodajas gruesas, unos 6-8 mm. Una vez cortadas las pasamos a un bol, le añadimos sal y las dejamos reposar durante unos 30 minutos, de esta forman pierdan sus amargor y parte del agua que tienen.


    Transcurrido este tiempo ponemos las berenjenas en agua fría unos minutos, las escurrimos y las secamos con papel absorbente.


    Ahora tenemos dos opciones, freír las berenjenas o asarlas, si optamos por freírlas pondremos abundante aceite en una sartén, y cuando esté caliente vamos añadiendo las berenjenas hasta que adquieran un tono dorado. Si las hacemos asadas (yo las hice así) las ponemos en una bandeja de horno, las engrasamos con un poco de aceite y las dejamos asar hasta que se doren (horno a 200º).


    Continuamos y en una sartén grande ponemos un poco de aceite y cuando esté caliente añadimos los ajos picados en trozos pequeños, cocinamos unos minutos, hasta que empiecen adquirir a cambiar de tono, momento en el cual añadimos la cebolla (cortada también en trozos pequeños) y la dejamos freír hasta que adquiera un tono dorado.


    En este momento añadimos la carne picada, la canela, la sal y la pimienta, y la dejamos cocinar durante unos 10 minutos a fuego medio. Seguidamente añadimos el tomate triturado y la hierbabuena, lo dejamos cocinar unos 5 minutos y finalmente le añadimos el vino, continuamos cocinando hasta reducir y de esta forma conseguir que no nos quede aguado, unos 15 minutos aproximadamente.


    Ahora preparamos nuestra bechamel, para ello ponemos en un cazo a fuego medio la mantequilla, la dejamos derretir, añadimos la harina y la dejamos cocer durante 30-40 segundos, removiendo constantemente con una cuchara de madera hasta que la roux tenga un color amarillo pálido.


    Incorporamos la leche caliente, la sal, la pimienta y la nuez moscada, y seguimos moviendo hasta que la salsa tenga un aspecto homogéneo y sedoso. Si os quedan grumos lo podéis arreglar batiendo suavemente con una batidora.


    Ahora empezamos a montar el plato, para ello engrasaremos la fuente con un poco de aceite y disponemos una capa de berenjenas, otra de capa de carne, repetimos, otra de berenjena y otra de carne, continuamos con una capa de bechamel y culminamos con el queso rallado.


    Lo introducimos en el horno precalentado a 200º y lo dejamos hornear durante unos 30 minutos. Si el queso no os ha quedado lo suficientemente dorado, le ponemos unos minutos el grill, hasta que adquiera el tono dorado deseado.


    Que lo disfrutéis¡¡


    9.9.10

    WHOOPIE PIES: Classic Chocolate Whoopie, Vanilla Whoopie y Peanut Butter Whoopie (Whoopie de chocolate, vainilla y manteca de cacahuete)

    Llegó septiembre y con ello la vuelta al blog, la vuelta a la rutina, la vuelta a la normalidad, aunque aquí en Málaga la sensación de verano aún está latente y los días aún siguen siendo muy veraniegos y por tanto invitan a seguir disfrutando de los últimos momentos del verano, tan relajantes por cierto, sobre todo los atardeceres en la playa .... aunque claro, el ritmo del trabajo ya está totalmente normalizado y las ganas de disfrutar y compartir en el blog siguen igual de vivas que siempre, más aún después de las siempre reparadoras vacaciones, en las que además de pasar unos preciosos días en Paris (ya os contaré), he disfrutado de la familia, de los amigos y cómo no, de mi chico.


    Y por cual receta empiezo?, fue mi primer pensamiento, seguido al instante de ... ¡¡unos Whoopies¡¡, y que es esto?, pensaréis muchos, pues bien, son la última novedad en repostería que nos llega de Estados Unidos, incluso el periodico New York Times considera que es el posible sucesor de los Cupcakes y Epicurious habla de él como una de las grandes tendencias para el 2010.


    Pero al margen de todo esto, lo que está claro es que los Whoopie Pies además de ser tendencia, que no nuevos, ya eran consumidos mucho antes, en especial el Classic Chocolate Whoopie, son irresistibles, suaves y con tantas posibilidades como gustos haya, quizás esto es lo que ha hecho que ese clásico llegue con tanta fuerza.

    Y muchos pensaréis, pero es una galleta o un bizcocho?, pues bien, son pequeños bizcochitos, redondos, con el tamaño de una galleta y rellenos de una crema, ya sea de marshmallow, buttercream o ganache, etc,, son algo así como un sandwich cookie.


    Como ocurre con muchas otras recetas el origen de los whoopies es incierto, aunque se dice que se inicia en Lancaster, Pennsylvania, y que fueron los amish los que empezaron a prepararlo con la mezcla que sobraba de algunos pasteles. Su nombre al parecer se originó debido a que cuando los niños se encontraban estas delicias en sus lunch bag gritaban !!whoopie¡¡, aunque otros muchos cuentan esta misma historia pero en la que sus protagonistas eran agricultores o mineros en vez de escolares. Al parecer se hizo tan popular porque el fabricante de Marshmallow Fluff (el clásico relleno de este sandwich) lo incluyó en un libro publicado por su compañía como parte del recetario.


    Los whoopie pies más comunes son los de chocolate, vainilla y calabaza, aunque la variedad que hay actualmente es abrumadora, desde los elaborados con cacahuete (como una de las recetas de hoy), los de café, limón, gingerbread, plátano, pistacho, graham cracker, zanahoria, etc, ..., podría seguir enumerando, pero creo que con esto es suficiente y todos podemos ver la magnitud cuando os digo que la variedad puede ser inmensa.


    Del mismo modo ocurre con el relleno, podéis hacerlo con el clásico de marshmallow, el cual integra en su masa Marshmallow Fluff, una crema de malvavisco muy popular (y que aunque aquí no sea muy común encontrarla en nuestros supermercados sí que podemos comprarla en tiendas españolas online como Taste of America) o con buttercream, ganache, una crema de queso, dulce de leche, etc. y todo aromatizado según vuestras preferencias, vainilla, menta, coco, naranja, matcha, etc


    Y si queréis también podéis decorarlo añadiendo unos trocitos de frutos secos, chocolate, crispy, etc., que harán que vuestros whoopies queden aún más irresistibles.


    He preparado las tres recetas que más suelo elaborar, mi preferida que es el Classic chocolate whoopie, otro de vainilla, realmente suave y por último una de cacahuete, que nos encantó, sobre todo con el relleno de chocolate. También le puse a este último unos Crispy de caramelo que compré hace un tiempo en Enjuliana, y que son tan ricos que últimamente lo añado a muchos postres, me encanta el toque crujiente que le aporta.


    Y por último recomendar el último libro que compré antes del verano llamado Whoopie Pie de Sarah Billingsley y and Amy Treadwell, el cual me tiene absolutamente abducida, y es que todas las recetas que trae quiero probarlas¡¡ es un libro magnífico, lleno de irresistibles recetas y de muy buenas ideas. Las recetas de hoy son de este libro.


    Bueno pues ya está bien por hoy, no?, se nota que llevo mucho tiempo sin escribir .... así que dejo ya de hablar de whoopies, que aún tengo una receta más terminada y que dejaré para próximas entregas, por hoy ya está bien, solo me queda deciros ...

    ¡¡¡¡Whoopieee¡¡¡¡¡


    INGREDIENTES:


    Classic Chocolate Whoopie

    • 1 ⅔ tazas de harina ( 250 gr.)
    • ⅔ de taza cacao en polvo sin azúcar (80 gr.)
    • 1 ½ cdta. de bicarbonato sódico
    • ½ cdta. de sal
    • 55 gr. de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
    • 55 gr. de manteca vegetal [Crisco] opcional **
    • 1 taza de azúcar moreno (170 gr.)
    • 1 huevo grande
    • 1 cdta. de extracto de vainilla líquido
    • 1 taza de leche (240 ml.)

    Vanilla whoopie

    • 2 1/4 tazas de harina (340 g.)
    • 1 ½ cdta. de levadura en polvo
    • 1/2 cdta. de sal
    • 112 gr. de mantequilla
    • 110 gr. de azúcar
    • 110 gr. de azúcar morena
    • 2 huevos
    • 1/2 taza de buttermilk (120 ml.)
    • 2 cdtas. de leche
    • 1 cdta. de bicarbonato sódico
    • 1 cdta. de vinagre
    • 1 vaina de vainilla

    Peanut butter whoopie

    • 1 3/4 taza de harina (265 gr.)
    • 1 cdta. de levadura en polvo
    • 1 cdta. de bicarbonato sódico
    • 1/2 cdta. de sal
    • 112 gr. de mantequilla
    • 1/2 taza de azúcar moreno (85 gr)
    • 1/2 de crema de cacahuete (150 gr)
    • 1 cdta. de extracto de vainilla
    • 2 huevos
    • 1 1/2 taza de buttermilk (360 ml.)


    CREMAS


    Classic Marshmallow

    • 1 1/2 taza de Marsmallow Fluff
    • 275 gr. de mantequilla vegetal (se recomienda Crisco, pero podéis poner otra)
    • 1 taza de azucar glas (150 gr.)
    • 1 cda. de extracto de vainilla líquido


    Chocolate buttercream

    • 1 taza de azucar glas (150 gr.)
    • 1/2 taza de cacao en polvo (60 gr. )
    • 55 gr. de mantequilla
    • 45 ml. de nata líquida
    • 1 cdta. de extracto de vainilla líquido
    • 1/2 cdta. de sal

    WHOOPIE PIES:

    Classic chocolate whoopie, Vanilla whoopie y Peanut butter whoopie

    by Whoopie pies (Sarah Billingsley and Amy Treadwell)

    CLASSIC CHOCOLATE WHOOPIE
    En un bol tamizamos la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato sódico y la sal, reservamos.
    En el bol de nuestra batidora eléctrica, añadimos los dos tipos de mantequilla junto con el azúcar y batimos ha velocidad baja, hasta combinar los ingredientes, luego subimos a velocidad media y lo dejamos batir durante unos 3 minutos aproximadamente, hasta que veamos que ha adquirido una textura esponjosa.
    Seguidamente añadimos el huevo junto con la vainilla y seguimos batiendo a la misma velocidad durante 2 minutos más.
    Una vez haya transcurrido el tiempo, añadimos la mitad de la harina junto con la mitad de la leche y batimos hasta que nos quede integrado, seguidamente añadimos la harina y la leche restante y procedemos del mismo modo, mezclamos hasta que nos quede la masa uniforme.
    Ahora que ya tenemos nuestra masa lista, ponemos un papel de hornear o una lamina de silpat sobre una bandeja y vamos depositando con la medida de una cuchara la masa sobre la bandeja, hasta completarla.
    La introducimos en el horno, precalentado a 190º y lo dejamos hornear durante unos 10 minutos o hasta que veamos que nuestra masa adquiere un ligero tono dorado, transcurrido ese tiempo lo sacamos y lo dejamos enfriar en la bandeja durante unos 5 minutos, luego lo pasamos a una rejilla y lo dejamos enfriar completamente antes de rellenarlos.
    VANILLA WHOOPIE
    En un bol tamizamos la harina, la levadura y la sal, reservamos.
    En el bol de nuestra batidora eléctrica, añadimos la mantequilla y las dos clases de azúcar, luego subimos a velocidad media y lo dejamos batir durante unos 3 minutos aproximadamente, hasta que veamos que ha adquirido una textura esponjosa.
    Seguidamente añadimos los huevos junto con la buttermilk y continuaremos batiendo a la misma velocidad durante 2 minutos más.
    En un bol pequeño ponemos la leche, el vinagre y añadimos el bicarbonato sódico, se formará una pequeña reacción, que hará que la mezcla espume.
    Ahora añadimos la mezcla anterior junto con la harina y batimos hasta que nos quede integrado. Seguidamente añadimos la vainilla (que previamente habremos cortado por la mitad y extraído las semillas) y batimos a velocidad media durante unos 2 minutos hasta que la masa nos quede homogénea.
    Ahora que ya tenemos nuestra masa lista, ponemos un papel de hornear o una lamina de silpat sobre una bandeja y vamos depositando con la medida de una cuchara la masa sobre la bandeja, hasta completarla.
    La introducimos en el horno, precalentado a 190º y lo dejamos hornear durante unos 10 minutos o hasta que veamos que nuestra masa adquiere un ligero tono dorado, transcurrido ese tiempo lo sacamos y lo dejamos enfriar en la bandeja durante unos 5 minutos, luego lo pasamos a una rejilla y lo dejamos enfriar completamente antes de rellenarlos.
    PEANUT BUTTER WOOPIE
    En un bol tamizamos la harina, la levadura en polvo, el bicarbonato sódico y la sal, reservamos.
    En el bol de nuestra batidora eléctrica, añadimos la mantequilla, el azúcar, la crema de cacahuete y la vainilla, y batimos ha velocidad baja, hasta combinar los ingredientes, luego subimos a velocidad media y lo dejamos batir durante unos 3 minutos aproximadamente, hasta que veamos que ha adquirido una textura esponjosa.
    Seguidamente añadimos los huevos, primero uno hasta integrar y luego el otro, y seguimos batiendo hasta incorporar.
    Una vez haya transcurrido el tiempo, añadimos la mitad de la harina junto con la mitad de la buttermilk y batimos hasta que nos quede integrado, seguidamente añadimos la harina y la buttermilk restante y procedemos del mismo modo, mezclamos hasta que nos quede la masa uniforme.
    Ahora que ya tenemos nuestra masa lista, ponemos un papel de hornear o una lamina de silpat sobre una bandeja y vamos depositando con la medida de una cuchara la masa sobre la bandeja, hasta completarla.
    La introducimos en el horno, precalentado a 190º y lo dejamos hornear durante unos 12 minutos o hasta que veamos que nuestra masa adquiere un ligero tono dorado, transcurrido ese tiempo lo sacamos y lo dejamos enfriar en la bandeja durante unos 5 minutos, luego lo pasamos a una rejilla y lo dejamos enfriar completamente antes de rellenarlos.


    CLASSIC MARSMALLOW

    En el bol de nuestra batidora (con el accesorio pala en KA) añadimos la crema de marshmallow junto con la mantequilla y vamos batiendo a velocidad baja hasta que veamos que se va integrando, subimos a velocidad media y lo dejamos batir durante unos 3 minutos hasta que la mezcla adquiera una textura suave y esponjosa. Reducimos la velocidad a baja y añadimos el azúcar glas junto con la vainilla, batimos hasta incorporar y subimos nuevamente a velocidad media y lo dejamos batir otros 3 minutos más; nuestra masa debe de quedar esponjosa. Retiramos del bol y la mantenemos en el frigorífico hasta que rellenemos nuestros whoopie pies.

    CHOCOLATE BUTTERCREAM

    En el bol de nuestra batidora (con el accesorio pala en KA) añadimos el azúcar glas, el cacao y la mantequilla, empezamos batiendo a velocidad baja y subimos a velocidad media, dejamos batir durante un 1 minuto hasta que la mezcla adquiera una textura homogénea. Reducimos la velocidad a baja y añadimos la nata líquida , la vainilla y la sal, batimos hasta incorporar y subimos nuevamente a velocidad media y lo dejamos batir otros 3 minutos más; nuestra masa debe de quedar esponjosa. Retiramos del bol y la mantenemos en el frigorífico hasta que rellenemos nuestros whoopie pies.


    ¡ Que lo disfrutéis !

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