Food & Cook: 1/01/10 - 1/02/10

26.1.10

PUMPKIN PIE (Pastel de Calabaza)

Este era uno de esos postres que deseaba preparar desde hace mucho tiempo, su sabor era toda una incógnita para mí, aunque había probado la tarta de queso y calabaza en Magnolia Bakery, nunca había probado el pastel de calabaza. Hace unos días lo preparé y la verdad nos ha encantado, por supuesto mantiene ese dulzor tan característico que nos ofrece la calabaza, pero con un punto para mí distinto y es que aunque la calabaza me encanta, siempre la he tomado en versiones saladas, excepto los Pumpkin Rolls que preparé hace un tiempo, que por cierto nos fascinaron.


Reconozco que no es un sabor con el que estemos especialmente familiarizados en nuestros postres, pero que una vez lo pruebas te seduce y te hace añadirlos a más y más preparaciones, como unas muffins, tarta de queso, buns, tortitas y un largo etcétera.



Hoy como podéis comprobar sigo con mi desfiles de grandes clásicos de la repostería, nuevamente toca la gastronomía norteamericana, que aunque es muy popular para muchos de nosotros y la hemos escuchado cientos de veces, es una gran desconocida para otros tantos, incluso se magnifica y se siente lejana por su “dificultad”, nada más lejos de la realidad. Mi humilde pretensión es acercarla a todos y eliminar las fronteras geográficas para hacer una gastronomía más plural y enriquecernos todos con un poco de aquí y de allá.


Este “pie” es uno de los postres típicos del día de “Acción de Gracias” que celebran los norteamericanos. Es la mayor celebración de año en los Estados Unidos y Canadá, ya que la celebran todas las personas, sin importar su origen o creencias religiosas. Se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre, y se prepara con una gran cena en la que se reúne toda la familia.



El origen de esta tradición, se remonta al tiempo en que los peregrinos de la embarcación del Mayflower llegaron a Massachusetts, en Estados Unidos en noviembre de 1620. Estos hombres carecían de recursos y comidas para afrotar el duro invierno de esa región, así que les tomó por sorpresa tan dura estancia, incluso casi la mitad perdieron su vida. Los pocos que sobrevivieron fue debido a la ayuda que recibieron de los nativos de la zona. Los indígenas fueron los que enseñaron a los peregrinos a sembrar y cultivar las nuevas tierra, se dice que aprendieron a cultivar maíz y calabazas. Al terminar el otoño decidieron hacer una gran celebración para dar gracias por su cosecha. A ellas asistieron no sólo los peregrinos sino los indios que tanto les habían ayudado.


Aunque la tradición data de 1621, su celebración como día de fiesta oficial es más reciente. En 1789, el primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, fué el primero que designó ese día como fiesta nacional, luego Abraham Lincoln sería quien designara el día, el último jueves de noviembre de cada año sería el Día de Acción de Gracias. Pero en 1939, debido a la cercanía con las celebraciones navideñas, las cuales se iniciaban a primeros de diciembre, con el popular comercio que estas fiestas acarrean, el Presidente Franklin Roosevelt cambió el día festivo al cuarto jueves de noviembre, para ampliar la distancia entre ambos día festivos.



Su elaboración es muy sencilla como comprobaréis a continuación, no es más que una mezcla de puré de calabaza, huevos, nata o leche, azúcar y especias (que generalmente consiste de canela, jengibre, pimienta y clavo), por supuesto las especias podéis adaptarlas a vuestros gustos, yo personalmente añado un poco más de canela.


Esta receta está elaborada con azúcar moreno, pero también podéis ponerle azúcar blanca (quedará con más dulzor), o si lo preferís mitad y mitad.


Aprovecho también para deciros que mañana nos vamos a Madrid, hasta el viernes, mezcla de trabajo y ocio, después de concluir el cierre anual, que alguno de vosotros sabréis de que os hablo, estos días serán de pura relajación. Nos vemos a la vuelta.



INGREDIENTES:


Para el relleno:

1 taza (135 gr.) de azúcar moreno

1 cda. de maicena

1/2 cdta. de sal

1 cdta de jengibre molido

1’5 cdta de canela

un pizca de clavo molido

1 y 1/2 tazas (400 gr.) de puré de calabaza

3 huevos grandes + 1 huevo para el esmalte

1 y 1/2 tazas (300 ml.) de leche evaporada

1 cda. de nata para repostería.


Para la masa:

2 y 1/2 de harina de repostería

1 cdta de sal

2 cdta. de azúcar

1 taza (224 gr.) de mantequilla

1/4 taza (60 ml.) de agua helada



PUMPKIN PIE (Pie de Calabaza)

By Martha Stewarth


Lo primero que haremos será preparar nuestra masa, yo la hice en la KA, pero la podéis hacer en cualquier amasadora o a mano, según más os guste. Para ello ponemos en el bol de la batidora (accesorio pala) la harina, la sal y el azúcar, mezclamos unos segundos. Añadimos la mantequilla cortada en cuadrados (la cual debe de estar muy fría) y mezclamos en velocidad media hasta que la masa parezca migas de pan, un minuto o dos como máximo. Con la máquina en funcionamiento agregamos el agua lentamente, y seguimos batiendo hasta que la masa presente una textura densa y no quede pegajosa, no amasar más de 30 segundos.


Sacamos la masa, la amasamos ligeramente, hacemos una bola con ella y aplanamos un poco. La envolvemos en film transparente y la dejamos enfriar 1 hora. Si os sobra masa, podéis congelarla (hasta 1 mes).


Mientras tenemos nuestra masa enfriando, precalentamos el horno a 215º y preparamos nuestro relleno, para ello pondremos en un bol, el azúcar, la maicena, la sal, el jengibre, la canela y el clavo, integramos los ingredientes y añadimos el puré de calabaza, junto con los huevos ligeramente batidos, mezclamos todos los ingredientes con unas barillas hasta que estén bien integrados.


Seguidamente añadimos la leche evaporada y batimos nuevamente hasta que estén todos los ingredientes bien integrados. Reservamos.


Extendemos nuestra pasa sobre una superficie ligeramente enharinada y estiramos, engrasamos levemente nuestro molde y ponemos la masa sobre él, recortamos la parte sobrante con unas tijeras y decoramos a nuestros gustos los bordes.


Batimos el huevo junto con la nata y pintamos los filos de la masa. Incorporamos nuestra mezcla y lo metemos en el horno durante 10 minutos, pasado este tiempo, bajamos la temperatura a 175º y lo dejamos hornear 30 minutos más. Lo dejamos enfriar sobre rejilla.



20.1.10

CLASSIC BROWNIES

Siempre he tenido una lucha constante con la busqueda del mejor brownie, y es que encontrar la textura perfecta ha sido, digamos que entretenida. Estos pastelitos me entusiasman, recuerdo la primera vez que fuí a NYC, todos los días me tomaba uno, incluso hasta dos diarios ..., me tenían enganchada, además allí hay tantas propuestas en torno a ellos, que verme delante de mostrador cargado de un sinfín de brownies era una tentación irresistible, su textura era impresionante, crujiente en la parte superior y densa, deliciosa y fundente en el centro.


Pues bien he realizado muchass recetas de brownies, e obtenido resultados de todo tipo ... secos (los odio, no tienen nada que ver con un verdadero brownie, y no entiendo porque casi todos los que se comercializan aquí son así, de veras que es transformar la verdadera esencia de este pastel), otros demasiado crudos, algunos con textura parecida a un bizcocho, etc, etc.

Este verano cuando estuvimos allí, buscando nuevos libros de cocina en la librería Barnes&Noble, una chica que estaba también comprando libros y con la cual hablé un rato, me recomendó los de Alice Wedrich, sencillos y con unos recetas realmente deliciosas ..., no lo dudé un sólo segundo, se veía que sabía del tema.


Todas sus recetas son sencillas, con ingredientes de los que todos podemos tener en casa en cualquier momento, sin enmascarar con sabores extras y con preparaciones fáciles. Su brownie el mejor de todos los que he probado, posee el verdadero carácter que tiene que tener y su textura es sin más definiciones “perfecta”.


Dicen que la verdadera degustación de un brownie debe hacerse con un buen vaso de leche fresca, en ningún caso desnatada ... a mí me encanta la propuesta y a tí??? también son ideales con un helado de vainilla, chocolate caliente ....



El nacimiento de este pastel de origen estadounidense es relativamente nuevo, fué en 1897 y se creó por puro accidente al olvidársele poner la levadura en el pastel el cocinero. Desde entonces este pastel se ha hecho tan popular que ha sido conocido en todo el mundo. Sus posibilidades son múltiples, se le puede añadir frutos secos, queso, calabaza, crema de cacahuetes, etc ... son muchas las propuestas y todas absolutamente deliciosas.


Mi propuesta de hoy es el clásico brownie, una base ideal para un sinfín de postres, pronto subiré un combinación que preparé en navidades, y a la cual podéis añadir frutos secos con total libertad, aunque mi consejo es que lo probéis tal cual, os sorprenderá ...




INGREDIENTES:


226 gr. de chocolate

85 gr. de mantequilla

3 huevos

1 taza (100 gr) azúcar

1/4 cdta. de sal

1 cdta. de extracto de vainilla

1/3 taza + 1 cda. (60 gr.) harina




CHOCOLATE BROWNIE

Pure Dessert by Alice Medrich


Picamos el chocolate, y lo ponemos en una cazo junto con la mantequilla a fuego medio, lo vamos moviendo con frecuencia hasta que veamos que se ha derretido y adquiere una textura suave y uniforme.

En un bol o en un robot eléctrico (KA), ponemos los huevos, el azúcar, la sal, la vainilla y lo batimos a velocidad media hasta que estén todos los ingredientes incorporados (unos 2 minutos).

Seguidamente incorporamos el chocolate y batimos nuevamente hasta incorporarlo en la masa, finalmente añadimos la harina y terminamos de intregrar.

Forramos un molde (20x28 el mío) con papel de hornear, lo engrasamos ligeramente (le puse un poco de Bake Easy, es perfecto para engrasar) y vertemos la masa sobre el.

Ponemos la fuente en el horno, precalentado a 180º, en la posición baja del horno y lo dejamos hornear durante 30 minutos, o hasta que pinchéis sobre la masa y salga limpio el probador.

Cuando haya terminado lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar en el propio molde, transcurrido el tiempo lo sacamos y lo cortamos en los trozos.

Rinde para 9 trozos grandes ó 12 medianos.

Que lo disfrutéis.

14.1.10

NAVAJAS SALTEADAS AL AJILLO

Abrí el año de forma dulce, pero después de estas fiesta, se agradecen platos ligeros y que no supongan un exceso en nuestra alimentación cotidiana, además hay mucha gente que ahora se encuentra a dieta, así que supongo que este plato vendrá genial.


Las navajas son un marisco absolutamente delicioso y de gran calidad gastronómica, se suelen encontrar en los fondos arenosos y de poca profundidad, enterradas bajo la arena. La forma más común de disfrutarlas es la plancha, con un simple toque de calor ya se abren y están jugosisímas, verdaderamente una maravilla, pero a los que nos gustan mucho, intentamos sacarles el máximo rendimiento a este manjar y disfrutarla de muchas más formas.


El mercado de Huelin de Málaga, es muy popular por su buen pescado y marisco, entre otras muchas cosas, mucha gente viene de distintas zonas de Málaga para comprar aquí el pescado fresco, mi familia ha comprado aquí toda la vida, y como no, los pescaderos van dando ideas en la forma de preparar sus productos, esta receta se la dio hace tiempo una pescadero a mi madre, y desde entonces se ha quedado en mi casa, es deliciosa y muy fácil de hacer, mucho más que a la plancha, ya que se hacen todas a la vez y te despreocupas de que se enfríen.


La base es la misma que las tradicionales coquinas o almejas malagueñas saleteadas, y su sabor igualmente delicioso, realmente esta preparación creo que es una éxito en todas sus variaciones y no quería dejar de pasar esta preparación y que disfrutaseis de un plato sencillo, delicioso y sanísimo.



INGREDIENTES


500 gr. de navajas

3 dientes de ajo

un manojo de perejil

1 vaso pequeño de vino blanco

Aceite de oliva

1 limón

Sal




NAVAJAS SALTEADAS AL AJILLO


Enjuagamos las navajas y las ponemos en un bol con sal durante una media hora, pasado este tiempo, la enjuagamos bien y las escurrimos.


Preparamos los ingredintes, para ello picamos los ajos en cuadrados pequeñitos y cortamos el perejil muy picadito.


En una sartén ponemos un poco de aceite y freímos los ajos a fuego medio hasta que empiecen a dorarse, justo en este momento añadimos las navajas y las rehogamos ligeramente (ni un minuto), hasta que veamos que empiezan a abrirse. Añadimos el vino blanco y la sal, y las rehogamos unos minutos hasta que se abran por completo y el vino se haya evaporado.


Añadimos el zumo de un limón y la mitad del perejil, removemos bien y las tapamos durante 1 minuto, le añadimos el resto del perejil y las servimos.


Hay que tener mucho cuidado de no pasarse con los tiempos, de lo contrario perderán su jugosidad y se pondrán duras.


12.1.10

BOSTON CREAM PIE


Feliz Año Nuevo a todos!!, ya deseaba estar con vosotros y envolverme en este estupendo mundo que me tiene entusiasmada, inicio el nuevo año colmada de propósitos, de nuevos proyectos y con muchísimas ilusiones, y como no, con el buen sabor de boca que me dejado el 2009, un año lleno de momentos maravillosos en todos los aspectos de mi vida.

Y como no podía se de otro modo, este blog ha formado parte muy activa de todos esos buenos momentos que he tenido, ya que me ha reportado muchísimas cosas agradables, mucho aprendizaje y no sólo gastronómicamente hablando, sino por el lado humano que hay detrás de cada blog, de cada e-mails que me llegan y como no, lo más importante ha sido conocer personalmente a gente maravillosa, a la que quizás no hubiese tenido el gusto de conocer y mucho menos coincidir en tantos gusto y tener tantas cosas en común, este mundo de la cocina nos une, y es fantástico, bueno en fin, que estoy pletórica se me nota, no??, solo me queda dar las gracias a cada una de las personas que habéis pasado por este blog, gracias por todo.

Y ahora con la receta, iniciamos el año con la simpleza y la belleza de un delicioso pastel casero que atrapa con solo verlo. Si sois de los que os gustan este tipo de manjares, este es el vuestro, nada mejor que un esponjoso bizcocho relleno de una suave crema pastelera y coronado por una deliciosa cobertura de chocolate, que cae por los lados del pastel ...., este punto del goteo por las paredes del pastel es característico del Boston Cream Pie.



Os hablo brevemente de la historía de este popular cake, aunque su nombre Boston Cream Pie, nos hace pensar que es un pastel (pie), como se puede apreciar es un bizcocho relleno, y es que al parecer los colonos lo horneaban en los moldes de “pie”, ya que no tenían de los otros, así que quedó reflejado en su nombre.

La receta original cabría pensar que es de Boston, pero no, fue publicada en un periódico de Nueva York con la diferencia de que estaba coronada con azúcar glas, fue el chef francés M. Sanzian del Boston’s Parker House Hotel quien decidió coronar este cake con el glaseado de chocolate, quedando definitivamente así y pasando a ser el postre oficial de Massachusets, cuya capital es Boston.

Es sumamente popular en EEUU, tanto por sencillez a la hora de elaborarlo como por su esponjosidad, también es muy conocida su versión en donuts.

Bueno sin más os dejo con la receta y espero que disfrutéis de este tierno y delicioso postre.


INGREDIENTES

Para el Victoria Sponge Cake
225 gr. mantequilla, a temperatura ambiente
225 gr. azúcar
1 cdta. de extracto de vainilla
4 huevos grandes
200 gr. de harina con levadura
25 gr. de maicena
1 cdta. de levadura
4 cdas de leche

Para la crema pastelera
125 ml. de leche
125 ml. nata de repostería (double cream)
1 cdta. de vainilla
3 yemas de huevo
50 gr. de azúcar
15 gr. de harina

Para el icing de chocolate
150 ml. de nata de repostería (double cream)
1 cdta. extracto de vainilla
1 cdta. de mantequilla
150 gr. de chocolate negro.




BOSTON CREAM PIE
How to be a domestic goddess by Nigella Lawson


Son tres los procesos que debemos de realizar para completar este pastel, el bizcocho, la crema pastelera y la cobertura de chocolate.

Empezaremos preparando el pastel y mientras se está horneando, prepararemos la crema pastelera, de este modo, dará tiempo a que se enfría, una vez enfriado ambos, preparamos la cobertura y lo cubrimos, para finalmente dejarlo enfriar por completo.


Para el bizcocho:

Hay dos métodos para realizarlo, de forma tradicional o con la batidora (en mi caso Kitchen Aid)

Tradicional
En un bol, ponemos la mantequilla y el azúcar, batimos con una cuchara de madera hasta que la mezcla sea lígera y esponjosa.

Añadimos los huevos uno a uno y batimos bien después de cada adicción, agregamos la vainilla e incorporamos a la mezcla.

Incorporamos la harina, la maicena y la levadura, incorporandola poco a poco, con cuidado de no aplastar la masa, para que así no pierda esponjosidad. Por último ponemos la leche y la ligamos bien con la masa, hasta conseguir que nos quede fluida y esponjosa.


En Kitchen Aid (o cualquier otra batidora o robot de cocina)
Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora con el accesorio de pala menos la leche, y lo mezclamos durante unos 2-3 minutos a baja velocidad, hasta que veamos que los ingredientes se hayan integrado completamente y la masa adquiera una textura cremosa y homogénea. Agregamos la leche y realizamos el mismo proceso, obtendremos una masa final más fluida y suave.


Distribuimos nuestra masa uniformemente sobre dos moldes previamente engrasados y lo horneamos durante unos 25 minutos a 180º.

Desmoldamos los bizcochos y los dejamos enfriar sobre una rejilla.


Para la crema pastelera:

En un cuenco batimos las yemas de huevo junto con el azúcar con la ayuda de una varilla, hasta que estén integrados, seguidamente añadimos la vainilla e incorporamos a la mezcla. Añadimos la harina y lo mezclamos nuevamente.

Llevamos a ebullición la nata y la leche, momento en el cual añadiremos la mezcla anterior, llevándolo nuevamente a ebullición hasta que empiecen a aparecer pequeñas burbujas en la superficie, bajamos el fuego y cocemos hasta que se espese.

Vertimos la crema sobre un cuenco y lo tapamos con film transparente, este tiene que estar en contacto con la masa, para que no nos cree una capa, y la dejamos enfriar.


Para la cobetura de chocolate:
Picamos el chocolate en trozos pequeños. En una cazo de fondo grueso, ponemos todos los ingredientes y calentamos hasta que el chocolate esté derretido. Lo retiramos del fuego y lo seguimos batiendo hasta que esté suave y espesa. Dejamos de enfriar un poco antes de añadirlo.


Montaje del pastel
Ponemos un disco de bizcocho y extendemos el relleno de crema pastelera sobre él, ponemos el siguiente disco de bizcocho, alineando los cortes y lo cubrimos con el chocolate.

Que lo disfrutéis.

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