Food & Cook: 1/02/09 - 1/03/09

25.2.09

CRUMBLE CRUJIENTE DE MERLUZA (Crunchy Crumble Hake)


Una de las formas que me gusta de disfrutar la merluza es esta, horneada y con una cobertura crujiente que la hace inigualable. Debo admitir que no estoy especialmente apegada a preparar el pescado con salsas, como buena malagueña en encanta en fritura, lo encuentro insuperable, aunque claro también tengo mis platos ilustres dentro de mi recetario, como es este caso, un clásico en mí cocina. No hay vez que no vea unas hermosas rodajas de merluza fresca en el mercado y no se me venga a la cabeza esta apetitosa receta de grandes contrastes, no solo de sabores, sino también por el protagonismo que aportan sus variadas texturas al plato, por un lado la densidad y cremosidad las patatas, que junto con la suavidad y delicadeza del pescado y el punto crujiente, sabroso y aromatizado de su cobertura lo convierten en un plato con una explosión de sabores maravillosos.


La merluza por supuesto debe de ser fresca, si no la encontráis usad congelada de buena calidad, pero si optáis por la fresca os dejo una serie de indicaciones para detectar la frescura de un pescado, tales como su limpieza, importantísimo, otra es que debe de estar suave al tacto, con la piel húmeda y brillante, su carne ha de ser firme y elástica, bien adherida a las espinas, tiene que oler a mar y nunca de forma acre o desagradable. Las agallas han de ser de color rojo burdeos, brillantes, con láminas separadas, limpias y sin limo. Si os encontráis alguna pieza que tengan los ojos hundidos, las pupilas decoloradas o blanquecinas, rechazadlas, han de tener los ojos bien salientes y con tono azabache.

Es un plato de ingredientes sencillos, de los que podemos tener almacenados en nuestras despensas, pero con los que podemos elaborar un delicioso y delicado plato principal, con la añadidura de que es sano y que posee una combinación proporcionada de los diferentes tipos de nutrientes básicos en toda buena alimentación como son los hidratos de carbono, las proteínas y grasas.
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Este plato no solo resulta agradable a la vista sino muchísimo más al paladar, por lo que os animo a degustarlo. Vamos con la receta
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INGREDIENTES:
  • 4 rodajas de merluza
  • 10 patatas medianas
  • 3 cebollas grandes
  • 20 almendras con piel
  • 3 dientes de ajo
  • 4 rebanadas de pan
  • 2 vasos de vino blanco
  • perejil
  • harina para freír el pescado
  • Sal
  • Aceite

PREPARACIÓN:

Pelamos las patatas y las cortamos redondas, las enjuagamos bien, las escurrimos, las salamos y la ponemos a freír una sartén con abundante aceite de oliva hasta que estén ligeramente tiernas. Cuando estén listas las sacamos, y las depositamos en el fondo la la fuente donde vayamos a hornear la merluza, formando un lecho con ellas.

Cogemos las rodajas de merluza, las enjuagamos, las salamos y las pasamos por harina para freírlas en la sartén hasta que estén doraditas. A medida que las vamos friendo las vamos depositando sobre papel de cocina para que vaya absorbiendo los restos de aceite que puedan dejar. Cuando ya las tenemos todas fritas, las depositamos sobre el lecho de patatas fritas a la espera de su cobertura.

Para la cobertura, vamos a preparar primero un majado, pelamos el ajo y lo añadimos al mortero junto con las almendras con su piel, le dará un color precioso a la cobertura, el perejil y las rebanadas de pan frito, todo esto lo majaremos hasta que nos quede un masa homogénea y sus ingredientes bien ligados entre sí y se haya reducido a migas pequeñas todo. Lo reservamos.

Continuando con la cobertura pelamos la cebolla y la troceamos en cuadrados pequeños y homogéneos, la ponemos en una sartén a fuego medio hasta que vaya adquiriendo un tono ligeramente dorado, momento en el cual añadiremos las dos copas de vino blanco y lo dejaremos cocinado a fuego lento unos 5 minutos hasta que se haya evaporado un poco, ahora añadimos el majando y lo cocinamos junto con la cebolla, sin dejar de mover, durante 3-4 minutos.

Pasado este tiempo, lo depositamos la cobertura encima de las rojadas de merluza y lo metemos en el horno, previamente calentado a 180º, en la zona media durante 15 minutos aproximadamente, y ya lo tendremos listo para servir, disfrutarlo recién sacado del horno.

Buen Provecho !

18.2.09

TARTA DE CHOCOLATE GUINNESS (Guinness Stout Chocolate Cake)



Esta tarta me cautivó nada más verla y es que seduce con solo mirarla, es del libro "Feast" de Nigella Lawson, una mediática cocinera brítanica muy popular y con unas recetas sencillas y atractivas, esta en concreto fue un flechazo para mí y es que tipo de pasteles inusuales me encantan, me lanzo sin pensármelo a degustar nuevos sabores, es algo que me apasiona.

Uno de los atractivos mayores de esta tarta, aparte de su aspecto, es que entre sus ingredientes se encuentra la conocida cerveza negra Guinness, atípico para una tarta pero tremendamente acertado ya que otorga una textura densa y húmeda al pastel, así como un realce del sabor a chocolate absoluto. Tengo que indicar que no se aprecia el sabor de la cerveza como cabría esperar.

Nigella acierta maravillosamente en la estética de esta tarta intentado similar el aspecto de un pinta Guinness, imitando su cuerpo negro y espuma blanca representada por el frosting. Hay que resaltar que el frosting es perfecto en esta tarta, una unión de queso crema, nata y azúcar realmente exquisita, que contrasta con la intensidad del pastel. Para los que no sois de mucho coronar pasteles con este tipo de acabados quitaros por esta vez esos pensamientos y pobradlo, es el toque perfecto para el completo sabor de esta tarta, imposible prescindir de el si queremos disfrutarla en todo su esplendor.

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Su elaboración es fácil y rápida, como casi todas las recetas de Nigella, sus ingredientes son sencillos, además es de ese tipo de tartas altas que dan gusto verlas y que no siempre conseguimos a pesar de su búsqueda, aquí sale por si sola.

Una de las cosas que me llamó la atención, es que la tarta podríamos decir que presenta dos texturas diferentes, si la tomamos recién pasada unas horas nos ofrece un sabor aterciopelado y muy suave, que se va transformando a medida que pasan las horas en una densidad deliciosa, a igual que el frosting que adquiere una textura densa inigualable.

Desde que estuve en Dublín y visité la fabrica Guinness he preparado muchas recetas con esta mítica cerveza y todas excelentes, la versión dulce era la que más ganas tenía de probar y la que más intriga despertaba en mí.

Aquí os muestro unas fotos de nuestra visita a una de las fábricas de cerveza más impresionantes, la Guinness Hop Store, que se encuentra situada en el corazón de la fábrica de cerveza de St. James's Gate, el hogar de la Guinness.
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Solo ver el edificio principal ya te deja impresionado, es un edificio que se construyó originalmente en 1904 con el fin de albergar el proceso de fermentación de la cerveza GUINNESS, se construyó siguiendo el estilo de la Escuela de Arquitectura de Chicago, que usa enormes vigas de acero para dar apoyo a la estructura del edificio. El edificio albergó el proceso de fermentación de la cerveza hasta 1988, y en noviembre de 2000 abrió sus puertas al público, sumándose a la oferta turística de Dublín.
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Ahora es una atracción turística de 7 pisos dedicados a su historia y la fabricación de esta cerveza mudialmente conocida y en el que se puede descubrir el proceso que se sigue para la fabricación de su mítica "Pinta".

La parte principal del edificio está inspirado en una pinta gigante, que si estuviera llena, contendría nada más y nada menos que 14,3 millones de pintas, Esta estructura de cristal se eleva desde la recepción, en la planta baja, hasta el Gravity Bar, que parece rozar el cielo.
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Durante su recorrido se pasa por el laboratorio de degustación, donde tomas la primera pinta, luego en otra sala te dan la oportunidad de aprender a servir la pinta perfecta, otra más para el cuerpo y justo cuando llegas a la parte superior, el Gravity Bar, te regalan un pinta para que disfrutes desde sus ventanales de las espectaculares vistas de Dublín, sin duda una visita obligada tanto si eres amante de la cerveza como si no.

Esta receta requiere el mínimo ruido y el máximo placer, así que os animo a prepararla y sobre todo a disfrutarla.


INGREDIENTES:
  • 250 ml cerveza negra Guinness stout
  • 250 gr. mantequilla
  • 75 gr. cacao en polvo (utilicé Valor)
  • 400 gr. azúcar
  • 140 ml. de nata líquida para montar
  • 2 huevos
  • 1 cdta. de vainilla líquida
  • 250 gr. harina para repostería
  • 2'5 cdtas. de bicarbonato
  • Para el frosting
  • 300 gr. queso tipo Philadelpia
  • 150 gr. azúcar glas
  • 360 ml. nata líquida para montar


PREPARACIÓN:

Ponemos en una olla la cerveza a calentar a fuego medio, sin que llegue a hervir, cuando esté caliente le añadimos la mantequilla cortada en trozos y lo vamos moviendo hasta que la mantequilla se derrita completamente, lo retiramos del fuego y lo reservamos.

En un bol ponemos el cacao, el azúcar, la harina y el bicarbonato y lo mezclamos hasta que queden bien ligados todos los ingredientes y de un color uniforme.

En otro bol, ponemos la nata líquida, los huevos y la vainilla líquida y lo mezclamos, con un batidor manual, hasta que nos quede una mezcla uniforme, a continuación añadimos el contenido de la olla, la cerveza con la mantequilla, y lo mezclamos nuevamente hasta integrar bien ambas mezclas.

Una vez tenemos la mezcla líquida terminada se la vamos incorporando a los ingredientes secos y con unas barillas lo mezclamos energícamente hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos, quedará bastante líquida, no os asustéis es así, luego solidifica y muestra una textura jugosa y húmeda magnifica.

Pasamos la masa a un molde engrasado y lo introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º, durante 50 minutos aproximadamente o hasta que lo pinchemos y veamos que sale limpio.

Una vez transcurrido el tiempo, lo sacamos y lo dejamos enfriar en el molde, para posteriormente pasarlo al plato donde lo vayamos a presentar.

Mientras preparamos el frosting, mezclamos el queso y el azúcar, en la th o con cualquier batidor eléctrico, hasta conseguir una crema suave, después le añadiremos la nata que previamente habremos montado y lo mezclamos con movimientos suaves hasta que estén bien integrados ambos ingredientes, conseguiremos una crema ligeramente untuosa que pondremos sobre a tarta ya fría.

Que la disfruteis.

12.2.09

CHAMPIÑONES PORTOBELLO GRATINADOS (Portobello Mushroom Melts)

Podéis imaginar pasar al lado de un champiñón Portobello de unos 12 centímetros de diámetro y quedaros indiferentes, ¿no verdad?, pues eso es lo que me pasó a mí, la tentación me pudo y no lo pensé un sólo segundo, caí rendida ante sus atractivas proporciones, así que me dije con estos tengo que preparar un rico entrante, rellenos por supuesto, el tamaño lo pedía a gritos.
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El Champiñon Portobello pertenece a la misma familia del champiñón blanco, es también conocido como champiñón exótico y una de las características que a simple vista podemos apreciar es que posee un sombrero color marrón que lo hace muy atractivo, además produce un gran contraste de colores cuando lo cortamos ya que su interior es muy blanco, lo que resulta muy atractivo, sobre todo cuando lo añadimos a las ensaladas en crudo. Otra de sus particularidades es que estos champiñones son de un tamaño más grande que los normales, lo que nos da mucho más juego en la cocina para prepararlos y hacerlos rellenos con más facilidad, incluso pueden llegar a obtener una cabeza de 15 cm de diámetro, como estos que os traigo hoy aquí, y para terminar y como punto más importante a destacar es el rico sabor que presentan, delicados, suaves y ligeramente dulce, además de una textura densa y carnosa que lo hacen irresistibles.
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La salsa pesto, todo un clásico en las recetas de pasta, es ideal para añadirlas a los champiñones horneados junto con una jugosa mozzarella fresca, ya que conforman un contraste de sabores muy seductores, por un lado toda la frescura de la albahaca que aunado a la cremosidad del queso producen un combinado explosivo de sabores que enriquece el sencillo horneado de este hongo.

INGREDIENTES:

  • Champiñones Portobello
  • Salsa Pesto (más abajo presento la receta)
  • Queso Mozzarella Fresco
  • Piñones
  • Aceite

PREPARACIÓN:
Enjuagamos los champiñones, lo limpiamos bien lo secamos con un paño, seguidamente pintamos la base de la fuente donde lo vayamos a hornear con aceite, así como el sombrero del champiñón.

Añadimos en el interior la sala pesto y le incrustamos trozos de mozzarella fresca repartida por todo el diámetro para terminar rociándolo con unos piñones.

Ahora lo introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º y lo dejamos hacer durante unos 20 minutos o hasta que veáis que el champiñón está tierno.

Un sugerencia, si os gusta el queso cabra, queda muy rico ponerle unos trocitos salpicados de este queso por todo el interior.

Espero que disfrutéis de este sencillo plato.

10.2.09

SALSA PESTO GENOVÉS (Pesto alla Genovese)

Antes de introducirnos en la receta quisiera dar las gracias a todos los que me habéis escrito preguntando como me encuentro, ya que tras casi un mes sin publicar nada debido a la gripe que he pasado y que arrastraba desde el año pasado, empeorándose más en los primeros días del año y encima unido a la anemia que aún tengo, me han dejado muy debilitada y con pocas fuerzas, ahora ya con las energías suficientes para continuar quiero agradeceros vuestra atención y cariño. Vamos con la receta.


La salsa pesto alla genovese es típica de la gastronomía italiana, en concreto de la región de Liguria, en Genova, de donde es originaria y se elaborada a base de albahaca, aceite de oliva, ajo, piñones y queso. La calidad de los ingredientes depende decisivamente a la hora de obtener un aromático y delicioso pesto, en esta salsa es esencial la calidad del aceite de oliva y la frescura de las hojas de albahaca, tanto un aceite barato como unas insípidas hierbas estropearía esta excepcional salsa.




Su atractivo color verde y su delicioso sabor y aroma la han convertido en un salsa muy popular y muy extendida en la cocina, no solo para acompañar la pasta como cabría esperar, sino para agregar a cualquier otro ingrediente constituyendo así un exquisito plato con un contraste de sabores muy sabroso.

INGREDIENTES:

60 gr. de hojas de albahaca fresca

8 cdas. de aceite de oliva virgen extra

2 cdas. de piñones

2 dientes de ajo

60 gr. de queso parmesano recién rallado

2 cucharadas de queso pecorino recién rallado (si no tenéis, podéis añadirle la misma cantidad de parmesano)

Sal


SALSA PESTO GENOVÉS

Podemos elaborarlo tanto con un robot de cocina o de forma tradicional con un mortero, lo dejo a vuestra elección, yo lo hice con la th.


Lo primero que haremos será tostar los piñones, bien en el horno o en una sartén sin engrasar, cuidando de que no se nos quemen.


Ponemos en el vaso donde vayamos a batir las hojas de albahaca, el aceite de oliva, los piñones, el ajo la sal y lo batimos hasta que nos quede una textura cremosa. Seguidamente añadimos los dos quesos rallados y lo batimos hasta que quede un mezcla homogénea.


Como veis su preparación es muy sencilla, además tenemos la posibilidad de guardar la salsa en el frigorífico durante varios días si lo preparamos al vacío, incluso es posible congelarla, siempre y cuando no le hayamos añadido el queso.


Que la disfrutéis.

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