Food & Cook: 2009

23.12.09

Os deseo una FELIZ NAVIDAD


Os deseo que paséis una Feliz Navidad llena de alegría, felicidad y mucho amor, junto a vuestros seres más queridos. Que la magia que solo en estos días nos envuelve a todos os haga disfrutar de estas fiesta y que el año nuevo venga lleno de momentos maravillosos y muchos exitos.


¡¡ FELIZ NAVIDAD y PROSPERO AÑO NUEVO!!

16.12.09

PANNACOTTA DE CHOCOLATE



En estos días ya estamos todos organizando nuestras comidas navideñas y completando nuestros menús para estos días que se nos avecinan, muchos ya lo tendréis totalmente definido y otros seguimos aún pensando y buscando nuevos platos que sean del gusto de todos.

Para mí uno de los factores más importantes es que se pueda preparar con antelación, bastantes historias hay que organizar ese día, como para andar elaborando cosas a última hora. Los postres para mí punto de vista, son los más indicados para tenerlos ya terminados, a falta del simple toque final de presentación.

La pannacotta es uno de esos platos sencillos, en el que necesitamos muy poco tiempo para prepararlo y que además podemos dejarlo hasta dos días antes terminado. Sus ingredientes son sencillos, normalmente los tenemos en casa, sus posibilidades múltiples, ya que al añadir aromas, especias, licores, etc, nos hará cosechar un plato muy versátil, que podremos adaptar a los gustos de cada casa.


Esta que os pongo hoy, podríamos decir que es la base de una pannacotta de chocolate, a la cual podréis añadir, especias, licores, etc, para dar un toque más especial y personalizado. También el acompañamiento es muy versátil y nos hará disfrutar de un plato mucho más irresistible, tanto una nata montada aromatiza, como una salsa de vainilla, un coulís de fruta o unas bayas frescas harán la pareja ideal para completar un delicioso postre.

También podéis hacerla de chocolate blanco, queda igualmente deliciosa, una pareja perfecta para mí es la unión con un coulis de frambuesas. El contraste es maravilloso.

Su textura es suave y aterciopelada, y con la densidad justa para quedar satisfechos, pero sin sentirnos llenos, ya que detrás nos quedarán muchas más delicias que disfrutar.


INGREDIENTES

2 cdas de agua
2 cdtas de gelatina en polvo
2 tazas (500 ml) de nata
1/3 taza (50 gr) de azúcar glas
100 gr. de chocolate negro




PANNACOTTA DE CHOCOLATE
Simple Essentials Chocolate (Donna Hay)
En un bol ponemos el agua y la gelatina, lo dejamos hasta que el agua haya absorbido la gelatina, unos 5 minutos. Reservamos.
Troceamos el chocolate con un cuchillo y lo reservamos. En un cazo ponemos la nata, el azúcar y el chocolate, lo vamos calentando a fuego medio, sin dejar de mover hasta que el chocolate quede fundido y llegue a ebullición.
En este momento añadimos la gelatina, que habrá quedado compacta, y seguimos moviendo durante unos dos minutos hasta que esté totalmente disuelta.
Ahora dependiendo de la presentación que le demos engrasaremos nuestras flaneras con un poco de aceite de girasol o bake easy, (este último es el que yo utilizo). Si lo vas a poner en vasitos, no hace falta este paso.
Lo refrigeramos unas 5-6 horas o hasta que veáis que estén frías, las decoramos con lo que más os apetezca, y las tendremos listas para degustar.
Quedan también perfectas con un poco de nata montada al brandy y las bayas.
Que lo disfrutéis.

12.12.09

HOJALDRINAS

Tras el puente de diciembre podemos decir que queda inaugurada la Navidad en España, aunque para algunos de nosotros empieza el día 1, con el Calendario de Adviento y sus sugerentes sorpresas detrás de cada día. En casa tengo dos, uno en la cocina y otro en el salón (el cual me hizo mi madre de Patchwork, ella es gran aficionada y tiene unas manos mágicas, hace autenticas preciosidades) y la verdad es que paro, porque cada año veo más, y más bonitos, y a este paso me veo con uno en cada habitación ... .


Este año como no podía ser de otra forma, la red también tiene su propio Calendario de Adviento Gastronómico, organizado por Noema de Intercultura y Cocina, una idea preciosa de la cual podemos disfrutar todos, tanto por la diversidad gastronómica y cultural que nos aporta cada una de las recetas, como por el encanto que tiene abrir cada una de sus ventanas y ver que sorpresa nos deparará cada día.



Cuando Noema me invitó a participar no lo dudé un solo minuto, me encanta la navidad y participar en su proyecto me pareció tan bonito, sin duda era todo un regalo para mí. Mi duda fue que hacer, porque mis preparativos navideños podríamos decir que no son demasiados tradicionales aquí en España, me gusta coger de aquí y de halla, inicialmente tenía que estar relacionado con nuestras tradiciones navideñas, y la verdad es que tengo que reconocer, que no me gustan los mantecados, turrones, polvorones, etc etc, bueno no es que no me gusten nada de nada, sino que con uno tengo para todas las navidades..., realmente en casa nunca los compro, siempre los como en casa de mi madre y de lo único que podría decir que tomo con más frecuencia son las hojaldrinas y los roscos de vino.

Así que me decidí por las hojaldrinas, han sido la primera vez que las he hecho y tengo que decir que me ha gustado muchísimo, el sabor muy conseguido y facilísimas de preparar, me ha sorprendido. No puedo decir lo mismo de los roscos de vino, he preparado como tres versiones, pero ninguna me convence, no le termino de encontrar el sabor de los que comercializan, que son los que realmente me gustan, así que el año que viene seguiré en mi búsqueda, este año ya los doy por imposible, jaja.


Como os dije en anteriores post, este año estoy regalando muchas cosas elaboradas mí, y las hojaldrinas al igual que las galletas las he preparado para regalar, han quedado preciosas y lo mejor de todo delicosas.



INGREDIENTES


600 gr. de harina

400 gr. de mantequilla

100 gr. de azúcar

50 ml. de vino blanco

50 ml. de zumo de naranja

3 naranjas ( la ralladura)


Azúcar glas para espolvorear


HOJALDRINAS

Adaptada del blog Al sur del sur


Limpiamos bien las naranjas y las rallamos con un rallador fino, exprimimos el jugo de las mismas hasta obtener la cantidad especificada y reservamos.

Tamizamos la harina y la ponemos en un bol o amasadora, añadimos el azúcar, la mantequilla cortada en cuadrados (debe de estar muy fría), el zumo y la ralladura de la naranja y el vino blanco. Amasamos hasta que estén todos los ingredientes bien integrados.

Envolvemos la masa con un film transparente y la dejaremos reposar durante 1 hora en el frigorífico.

Transcurrido el tiempo, ponemos nuestra masa sobre un papel encerado y la cubrimos por arriba con otro papel encerado, pasamos el rodillo hasta distribuir y estirar bien la masa, hasta obtener un altura de 1’5 centímetros.

Cortamos nuestra masa con los cortadores que deseemos y las distribuimos sobre una placa de hornear, dejando una separación de unos dos centímetros entre cada una, ya que se expande ligeramente.

La introducimos en el horno a 170º durante unos 35 minutos. Mi consejo es que horneéis primero unas pocas, y ajustéis vuestro horno, sabréis que están listas cuando al partirlas comprobéis que no estén crudas.

Las retiramos de la placa del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando ya estén totalmente frías, las envolvemos en azúcar. Si estuviesen calientes el azúcar se pondría amarillento, por lo que debemos esperar que se enfríen totalmente.

Como veis son muy fáciles y el resultado muy bueno, Disfrutadlas.

3.12.09

GALLETAS DE NAVIDAD DECORADAS Y GROG ( Christmas Nutty Cookies and Grog Drink )


Pues ya está aquí la Navidad, la verdad es que este año se me ha pasado el otoño rapidísimo, no sé si es porque no hemos tenido, climatologicamente hablando, y cuando ya ha hecho acto de presencia faltaban días para el mes de diciembre, o porque últimamente tengo tantas cosas que hacer y tanto donde acudir, que el tiempo pasa demasiado deprisa, la verdad es que deseo un poco más de calma.


Todos los años nos vamos de viaje en Navidad y solemos pasar el fin de año fuera, pero este año ha sido de bastante ajetreo viajero y, quien nos lo iba a decir..., pero la verdad es que estamos cansados y necesitamos nuestras vacaciones para relajarnos y disfrutar de nuestra casa, la que pisamos poco últimamente, así que vamos a intentar pasarlas lo más sosegadamente posible (dentro de lo que puede ser en estas fechas).


Ahora toda mi cocina gira en torno a la Navidad, hay muchas comidas que organizar, familia, amigos, etc y todas las ideas son pocas. Como ya os dije, este año voy a regalar “Gastronomía” es decir, todo irá encaminado a dar a conocer este fascinante mundo en el que todos estamos sumergidos, así que toca obsequiar con pasteles, galletas, cupcakes, bars, brownies, dar a conocer los maravillosos brebajes calientes (como este que traigo hoy), y de los cuales he disfrutado en mis viajes y noooo no me olvido, también mantecados y hojaldrinas, este año pienso prepararlos .... hay muchas recetas por toda la red, pero ya tengo alguno que otro fichado y este puente quiero dedicar alguna tarde para cocinarlos.


Aunque hay una traba en todo esto de regalarlos y presentarlos dignamente, y es el empaquetado, me está costando bastante encontrar cajas y embalajes para poder presentar dignamente todo lo que hago, la verdad es que menos algunas cajitas de cupcakes (las cuales también utilizaré para galletas) y algunos moldes que he encontrado en Enjuliana, el resto he tenido que pedirlo en el Reino Unido y en Estados Unidos, no hay nada de nada en España ... es horrible, en fin, espero que pronto vaya llegando también a nuestro país.


Hoy os traigo unas nuevas galletas, invernales y con un toque gélido muy propio de estas fechas, no lo digo por Málaga ni mucho menos, aquí desgraciadamente no nos nieva. Presentaciones en torno a la decoración hay miles, y también hay distintos tipos de galletas más allá de la clásica “galleta de mantequilla”, esta de hoy es de nueces y la verdad es que está deliciosa, con un sabor muy rico que nos hace disfrutar de una mayor variedad, de profundizar en nuevos sabores y no quedarnos estancados.



También os quiero mostrar en esta y en próximas entradas diferentes tipos de bebidas calientes muy muy apetecibles en estos días de invierno para acompañar cualquier dulce, después de una comida o cena, en una merienda .... cuando os apetezca, ahora en que las sobremesas se hacen largas y disfrutamos especialmente de los postres junto con los innumerables dulces propios de estas fechas, hace que se apetezca beber un poco de licor, y os aseguro que algo calentito como esto, es ideal.


El Grog es una bebida reconstituyente para los días fríos, hecha de agua caliente azucarada y un licor, casi siempre ron. Son muy populares en países muy fríos del norte de Europa, Tiene su origen en la Armada Británica, fué Lord Daniels quien lo inventó, y es posiblemente la bebida más popular de la Armada, además es considerada una bebida “oficial”, y es que dado el “afecto” que los hombres del mar tenían por disfrutar de las bebidas alcohólicas, la armada decidió cambiar la ración diaria que estos marineros tenían de licor, por algo más suave y que igualmente quedaran satisfechos, así que rebajo con agua la bebida que les daban, garantizándose así que estuviesen lúcidos en los combates. Aunque muchos de ellos terminaban igualmentegroggy. El tan con conocido adjetivo grogui, viene del estado en el que quedaban los marineros cuando se excedían bebiendo grog..


La primera vez que probé el Grog fue unas navidades en Praga, yo no soy de mucho beber, pero este tipo de bebidas me encantan, calientes, dulces y con ese toque de calidez que aporta el tener un vaso calentito entre las manos mientras disfrutas de un dulce, es algo que me encantó, además allí tenía el añadido que te quitaba el frío rapidamente, por lo que nos pasamos el día tomando Grog y Glühwein, había que combatir el frío como fuese ...


INGREDIENTES


Para las galletas

1 taza de nueces molidas (110 gr.)

3 tazas de harina de repostería (450 gr.)

1/2 cdta. de sal

1 taza de mantequilla (225 gr.)

1 taza de azúcar (220gr.)

1 huevo grande

2 cdtas de vainilla

Royal Icing (ver receta aquí)


Para el Grog

60 ml de ron añejo

120 ml. de agua

2 cdtas de azúcar moreno (según gustos)

1 palo de canela

2 rodajas de limón

2 clavos



GALLETAS DE NUECES (ROLLED NUTTY COOKIES)

Cookie Craft Peterson & Fryer


Calentamos el horno a 175 grados, mientras cascamos las nueces que vamos a utilizar, una vez que el horno haya alcanzado la temperatura introducimos las nueces sobre una bandeja en la parte media de nuestro horno, y las dejamos tostar durante unos 10 minutos (deben de adquirir un tono ligeramente dorado). Tened mucho cuidado en este proceso y con los tiempos, unos segundos de más podría hacer que se nos quemasen. Este proceso, hará que las nueces adquieran una sabor mucho más intenso y aporten un sabor más bueno a nuestras galletas.


Cuando ya estén frías las nueces, las trituramos hasta conseguir que nos quede como una textura fina, cuidado también en pasarnos a la hora de molerlas, ya que si nos excedemos de tiempo, nos puede quedar una pasta húmeda, que para nada es lo que necesitamos. Reservamos.


Tamizamos la harina y la ponemos en un bol, la sal y las nueces trituradas, mezclamos hasta incorporarlos. Reservamos.


En un robot de cocina, en mi caso la (Kichen Aid utensilio paleta), ponemos la mantequilla junto con el azúcar y lo mezclamos a velocidad media-alta hasta obtener una masa esponjosa y fluida.


Añadimos el huevo y la vainilla y seguimos batiendo a velocidad media, hasta que queden incorporado los ingredientes y la masa presente una textura suave.


Bajamos a velocidad baja nuestro robot y vamos añadiendo la harina en varias incorporaciones hasta conseguir que nos quede una masa firme. (Si fuese necesario añadir más harina, pero siempre en pequeñas cantidades, una cucharadita, si nos excedemos de harina nos quedará una masa seca, que se resquebrajará al manipularla) Con estas cantidades no he necesitado añadirle, pero puede variar en función del tipo de harina que usemos.


Dividimos la masa que hemos obtenido en cuatro porciones, las envolvemos en film transparente y las dejamos en el frigorífico un mínimo de 1 hora antes de ser usada. Podemos guardarla durante 2 días refrigeradas o si lo deseamos congelarla.


Preparamos nuestro lugar de trabajo, para ello ponemos sobre la encimera un hoja de papel encerado, los listones a los lados (el espacio dependerá del rodillo, ya que los extremos de este descansarán sobre ambos listones), y otra hoja de papel encerado que la tendremos preparada para ponerla encima de la masa y de esta forma poder aplanar y distribuir la masa hasta que quede uniforme y con la medida que deseamos, para poder obtener una galleta ni demasiado fina y demasiado gruesa, es decir de unos 0.5 cm. de espesor.


Cogemos una de las porciones y las otras las seguimos dejando en el frigorífico, de este modo conseguiremos que nuestra masa no se atempere y siga estando igual de manejable en cada proceso de corte.

La depositamos sobre el papel encerado y entre los dos listones, la cubrimos por la parte de arriba con el otro papel encerado y vamos pasando el rodillo hasta distribuir la masa, este modo nos garantiza que no se nos pegue la masa en el rodillo, que no tengamos que estar añadiendo más harina de la precisa y sobre todo que no nos queden nada de residuos en la masa, pudiendo así reutilizar los restos que nos queden de los cortes tantas veces queramos.

Una vez tengamos la masa extendida procederemos a ir cortándola con los distintos cortadores, ahora en este paso podemos tomar dos caminos:

  1. Podemos transferir directamente el papel cera sobre el que hemos estado cortando a la bandeja de hornear (esto es perfecto para aquellos cortadores que poseen muchas endiduras y de fácil deformación a la hora de recogerlas con nuestra espatula). Si optamos por esta forma debemos de realizar los cortes con unas distancias mínimas de unos 1'5-2 cm entre cada una.


  1. Cortaremos la masa sobre el papel encerado, quitamos los restos de masas y vamos transfiriendo con la espátula de galletas cada corte, con mucho cuidado de que no se nos deformen, a la bandeja de hornear, en la cual tendremos depositado nuestra lamina antiadherente o papel de hornear..


Las pondremos en el honor, previamente precalentado a 180º y las hornearemos durante 12 minutos, en la parte media-baja de nuestro horno, aunque esto es como siempre, va en función de hornos, mi consejo es que hagáis un primera tanda de unas dos o tres galletas y luego, sigáis con el proceso normal, esto os dará una idea de como actúa vuestro horno. Al principio os parecerá que es poco tiempo y que parece que puedan estar crudas, pero cuando se enfrían están en su punto y perfecto.

Las sacamos del horno, las dejamos unos 2 o 3 minutos en la bandeja de hornear y a continuación las pasamos a la rejillas para terminar de enfriarlas allí.

Repetimos el mismo proceso tantos trozos tengamos de masa, yo mientras estoy horneando, voy realizando el corte de la siguiente y así hasta completar los cuatro cortes que tengo de masa.

Las decoramos a nuestro gusto con la glasa real (ver receta aquí) y las dejamos secar.


HOT GROG


En una olla ponemos el agua, el azúcar, la canela y los clavos y lo calentamos hasta que el azúcar se haya disuelto, seguidamente añadimos el ron y lo calentamos unos minutos (nunca debe de hervir).

Cuando veamos que ya está caliente, lo apartamos del fuego, le añadimos las rodajas de limón y lo tapamos durante unos 3 minutos.

Servimos, en vasos o tazas, junto con el limón, la canela y los clavos.

Esta es una bebida suave y de sabor dulce, podemos adaptarla a nuestros gusto, más dulce, solo tendréis que añadir más azúcar, más fuerte, pues más cantidad de ron, y así con todos los ingredientes que lo contienen, aquí os dejo la receta base.


Que lo disfrutéis

23.11.09

SOPA DE COLIFLOR Y PATATAS CON CEBOLLA Y QUESO CHEDDAR

Degustar una sopa bien caliente es algo realmente maravilloso, y es que si hay algo de lo que todos disfrutamos, a pesar de los gustos por el invierno o no, son de determinados platos calientes, que en verano se hacen imposibles, y que ahora reconfortan gratamente en cualquier momento, ya sea en un almuerzo o a la hora de cenar.


Y es que es absolutamente relajante, sentarnos tranquilos en el sofá a la hora de la cena, y disfrutar del momento taza entre las manos, calentandonos hasta el alma, y beberla poco a poco, degustándola serenamente ... es de esos momentos únicos que solo determinados platos nos proporcionan, también me ocurre con la leche por la noche, hay días en los que no me apetece cenar, llego tan cansada al final del día que solo me apetece un vaso de leche con Cola-Cao, para mí es un deleite absoluto.


Esta sopa, la tomé en Escocia, bueno realmente no será la misma, porque es mi versión de la que disfruté en Blairmains, un restaurante-granja-tienda al que nos llevaron nuestros amigos escoceses, en Blairlogie, Stirling, y del que disfrutamos de un almuerzo absolutamente casero, en un ambiente familiar y cálido, realmente magnifico.


Además de una estupenda comida, es mágico disfrutar de estas fascinantes vistas mientras comes, rodeados de pura naturaleza, y es que Escocia tiene tanto y tan bonito que ofrecer en cada rincón, que cada vez que la visitamos llegamos con más deseos de volver una y otra vez.


En nuestro último viaje María y José nos llevaron a unos sitios maravillosos, de los que disfrutamos muchísimo, y todos con un toque especial, este concretamente tenía una tienda a la entrada justo del restaurante con productos naturales, verduras, carnes ..., simplemente encantador


Esta sopa es una verdadera maravilla, me gustaría transmitir a los que no sois amantes de las verduras o de la coliflor más concretamente, que os despojéis por un momento de esos prejuicios y la probéis, es aterciopelada con un sabor muy suave, realmente delicado y muy sabrosa. El toque de la naranja, magnifico.


INGREDIENTES

350 gr. de coliflor

500 gr. de patatas

60 gr. de mantequilla

1 cebolla grande

1 l. de caldo de pollo

280 ml. de nata líquida (doble cream)

80 gr. Queso white cheddar

media naranja

rebanadas de pan


SOPA DE COLIFLOR Y PATATAS CON CEBOLLA Y QUESO CHEDDAR

Ponemos a cocer en una olla la coliflor y las patatas en otra, cuando estén ambas cocidas, las retiramos y reservamos.


Picamos la cebolla, y la rehogamos en una olla con la mantequilla hasta que estén translucida y haya adquirido un ligero color dorado, seguidamente añadimos el caldo de pollo, junto con las patatas, la coliflor. Lo dejamos cocer a fuego medio-alto hasta que rompa a hervir.


Bajamos el fuego y le añadimos el zumo de media naranja, lo dejamos cocer 10 minutos más.


Ahora añadiremos la nata junto con el queso y lo dejamos cocinar durante 5 minutos a fuego suave y moviéndolo de vez en cuando.


Mientras, cortamos unas rodajas de pan y las freíamos en aceite de oliva. Las utilizaremos para servir la sopa.


Trituramos la sopa con una batidora o con la Th y la servimos acompañada con el pan frito.


Buen Provecho.


18.11.09

It's cookies times .... GINGERBREAD MEN COOKIES

Si, si ya sé que algunos pensaréis, pero aún queda mucho para la Navidad..., puede ser, pero si miro el calendario hoy es 18 y solo quedan 12 días para que estemos en Diciembre, y para mí el día 1 es cuando comienza la Navidad, la que ansío y anhelo durante todo el año, y es que es sin duda mi fiesta favorita, dulce, entrañable, de unión, visualmente preciosa, las calles se llenan de luces y flores navideñas, los mercadillos aparecen en nuestras ciudades, regalándonos aires propio de otros tiempos ... . Aunque sé que estas fiestas también tiene muchos detractores, para mí son especiales y maravillosas, así que las disfruto al máximo, al igual que organizar los momentos de reunión y comidas propios de estas fechas.


Y como me gusta ser organizada (no siempre lo consigo, también tengo que decirlo) procuro estructurar lo más que puedo, cenas y reuniones que se avecinan, así como detalles y regalos que quiero hacer. También tengo que ir pensando los postres que tomaremos tanto en Nochebuena, como Nochevieja y de los cuales soy yo la encargada desde hace ya varios años, mucho antes de mi incursión en los blog, así que como a todos nos ocurre, el tiempo se nos echa encima porque quedar, queda poco ....

Este año he decido regalar entre otras cosas galletas de navidad y es que creo que son un detalle precioso, rico y lo más importante de todo, que están realizadas con mucho cariño... un gesto a tener en cuenta, y más aún en los tiempos que corren, incluso hemos decidido que algunos de los regalos que tenemos que hacer de empresa este año, irán con un toque hogareño y muy especial como son las galletas ... que os parece?


No todas las que tengo pensada hacer son decoradas, tengo algunas realizadas, que son deliciosas, muy vistosas, y con un toque navideño muy especial, las iré subiendo en estos días ...


Empiezo por las Gingerbread Men, las cuales desprenden un olor tan especial, debido a sus especias, que me transportan automáticamente a la Navidad. Para mí son muy apetecibles disfrutarlas con una taza de Glühwein, el típico vino caliente tan popular en algunas zonas de Europa, como Alemania, Praga, Suecia, Noruega ... etc, del cual pondré la receta en breve, es delicioso y con un aroma maravilloso.


Bueno de estas galletas tengo que decir, que son de obligado cumplimiento, si, sí, incluso para los que las especias no les haga mucha gracia, resultarán especialmente deliciosas y con un toque tan tan especial, que irán cayendo una tras otras, y sé de lo que os hablo, porque Quique es el máximo negado ante las especias y le encantan las Gingerbread, tampoco sabe lo que lleva, prefiero no decírselo, si no, seguro que me dirá ... algo notaba yo.


Sentiros libre a la hora de poner más o menos cantidad de especias, ajustarla a vuestros gustos, os diré que estas cantidades hacen que salgan suaves, no marca de una manera contundente el sabor.

Con respecto a la melaza, hay ocasiones que la he preparado con ella y otras con el Golden Syrup, este último las hace ligeramente más suaves, pero ambas opciones las hace deliciosas, como siempre adaptarla a los gustos de vuestras casa.


La decoración es básica, no necesita grandes cosas, así que es fácil que nos pongamos todos manos a la obra, para los que sea vuestra primera vez en esto de las galletas, podéis ver aquí, más detalladamente como elaborarlas.



INGREDIENTES


5 tazas de harina (750 gr,)

2 cdtas de jengibre en polvo

1 cdta de canela

1 cdta de clavo en polvo

1/2 cdta de bicarbonato sódico

1/2 cdta de sal

230 gr. de mantequilla ( a temperatura ambiente)

1 taza de azúcar (220 gr.) puse azúcar moreno

1 huevo grande

1 taza de melaza (320 gr) puse Golden Sypup


Royal Icing (ver receta aquí)


GINGERBREAD MEN COOKIES

“Cookie Craft ” Peterson & Frier


Tamizamos la harina y la ponemos en un bol, añadimos el jengibre, la canela, el calvo, el bicarbonato y la sal, mezclamos hasta incorporarlos. Reservamos.


En un robot de cocina, en mi caso la Kichen Aid, ponemos la mantequilla junto con el azúcar y lo mezclamos a velocidad media-alta hasta obtener una masa esponjosa y fluida.


Añadimos el huevo y la melaza, y seguimos batiendo a velocidad media, hasta que queden incorporado los ingredientes y la masa presente una textura suave.


Bajamos a velocidad baja nuestro robot y vamos añadiendo la harina en varias incorporaciones hasta conseguir que nos quede una masa firme.


Dividimos la masa que hemos obtenido en cuatro porciones, las envolvemos en film transparente y las dejamos en el frigorífico un mínimo de 1 hora antes de ser usada. Podemos guardarla durante 2 días refrigeradas o si lo deseamos congelarla.


Preparamos nuestro lugar de trabajo, para ello ponemos sobre la encimera un hoja de papel encerado, los listones a los lados (el espacio dependerá del rodillo, ya que los extremos de este descansarán sobre ambos listones), y otra hoja de papel encerado que la tendremos preparada para ponerla encima de la masa y de esta forma poder aplanar y distribuir la masa hasta que quede uniforme y con la medida que deseamos, para poder obtener una galleta ni demasiado fina y demasiado gruesa, es decir de unos 0.5 cm. de espesor.


Cogemos una de las porciones y las otras las seguimos dejando en el frigorífico, de este modo conseguiremos que nuestra masa no se atempere y siga estando igual de manejable en cada proceso de corte.

La depositamos sobre el papel encerado y entre los dos listones, la cubrimos por la parte de arriba con el otro papel encerado y vamos pasando el rodillo hasta distribuir la masa, este modo nos garantiza que no se nos pegue la masa en el rodillo, que no tengamos que estar añadiendo más harina de la precisa y sobre todo que no nos queden nada de residuos en la masa, pudiendo así reutilizar los restos que nos queden de los cortes tantas veces queramos.

Una vez tengamos la masa extendida procederemos a ir cortándola con los distintos cortadores, ahora en este paso podemos tomar dos caminos:

  1. Podemos transferir directamente el papel cera sobre el que hemos estado cortando a la bandeja de hornear (esto es perfecto para aquellos cortadores que poseen muchas endiduras y de fácil deformación a la hora de recogerlas con nuestra espatula). Si optamos por esta forma debemos de realizar los cortes con unas distancias mínimas de unos 1'5-2 cm entre cada una.


  1. Cortaremos la masa sobre el papel encerado, quitamos los restos de masas y vamos transfiriendo con la espátula de galletas cada corte, con mucho cuidado de que no se nos deformen, a la bandeja de hornear, en la cual tendremos depositado nuestra lamina antiadherente o papel de hornear..


Las pondremos en el honor, previamente precalentado a 180º y las hornearemos durante 12 minutos, en la parte media-baja de nuestro horno, aunque esto es como siempre, va en función de hornos, mi consejo es que hagáis un primera tanda de unas dos o tres galletas y luego, sigáis con el proceso normal, esto os dará una idea de como actúa vuestro horno. Al principio os parecerá que es poco tiempo y que parece que puedan estar crudas, pero cuando se enfrían están en su punto y perfecto.

Las sacamos del horno, las dejamos unos 2 o 3 minutos en la bandeja de hornear y a continuación las pasamos a la rejillas para terminar de enfriarlas allí.

Repetimos el mismo proceso tantos trozos tengamos de masa, yo mientras estoy horneando, voy realizando el corte de la siguiente y así hasta completar los cuatro cortes que tengo de masa.

Las decoramos a nuestro gusto con la glasa real (ver receta aquí) y las dejamos secar.

Que disfrutéis de estas cookies


12.11.09

CRUMBLE SALADA DE PATATAS, PERAS, CEBOLLA Y QUESO ROQUEFORT


Si hay algo que me gusta especialmente de esta estación del año, aparte de su carácter intimista y hogareño, de sus tonalidades, del frío, de la lluvia y especialmente del sonido de la misma, para mí absolutamente relajante ..., son los platos calientes y las apetencias culinarias que el frío despierta entre muchos de nosotros.


En esta época del año preparo con mucha frecuencia horneados, además de las sopas y guisos que tanto nos reconfortan. En ellos encuentro tanta variedad, que para mí es un gusto recrearme y dar rienda suelta a la imaginación y preparar infinidad de variantes. Por otra parte está el toque crujiente y de contraste que le otorga la crumble, absolutamente deliciosa y en la que también podemos idear multitud de variantes, recordad la que hice de merluza, su topping es magnifico


Si me gusta la tradicional crumble dulce, no os digo nada la salada, es mi perdición, ahí mi imaginación vuela .... quitar, poner, un ingrediente aquí, sustituir por otro, son tantas y tantas las posibilidades, que un plato de lo más sencillo puede tomar otra dimensión, y por supuesto, magnificar su sabor de una manera extraordinaria.


Esta que os pongo hoy la preparé hace unas semanas para una cena con unos amigos, ellos están acostumbrados a mis crumble, ya que son uno de los platos estrellas en mis cenas. Los encuentro fáciles, con la virtud de poder tenerlo casi preparado con horas de antelación, y cocinarlo mientras tomamos los aperitivos, además de degustarlo recién horneado.


Es uno de esos platos en los que podemos despreocuparnos un poco de ellos si tenemos invitados, lo que lo hace ideal para las fechas que se avecinan, en las que puede constituir una excelente opción en vuestra mesa.


Esta es una de mis combinaciones preferidas, peras, roquefort, nueces, cebolla y patatas, una unión suave, pero con la consistencia suficiente que le aportan las patatas para hacer de ello un plato principal y con una elegante presentación.


Como os dije antes, esta es una posible variedad, pero podéis quitar y poner a vuestro gusto, solo es cuestión de acercarnos a nuestras preferencias.



INGREDIENTES

Para 4 personas


8 patatas pequeñas

2 peras grandes ó 4 pequeñas

200 gr. queso roquefort

50 gr. nueces picadas

8 cebollas pequeñas o 2 grandes

Sal

Aceite de Oliva


Para la crumble

100 gr. de mantequilla

Harina (la que admita la masa)

50 gr. nueces

Avena (al gusto, opcional)

Pizca de sal

Pizca de pimienta



CRUMBLE SALADA DE PATATAS, PERAS, CEBOLLA Y QUESO ROQUEFORT

Pelamos las patatas, las enjuagamos, las cortamos en rodajas redondas y las echamos en agua con un poco de sal.


Escurrimos bien las patatas, las salamos y las ponemos a freír en aceite de oliva hasta que estén ligeramente tiernas, las sacamos y las reservamos en una fuente sobre papel de cocina para que absorba bien todo el aceite que puedan desprender.


Pelamos y enjuagamos la cebolla, la cortamos en trozos pequeños y la ponemos a rehogar en una sartén con un poco de aceite, hasta que adquiera un tono transparente.


Pelamos las peras y la cortamos en láminas ligeramente finas, reservamos, picamos las nueces en trozos pequeños y reservamos también.


Ahora procedemos a montar el plato, para ello pondremos un cama de patatas en la base, seguiremos con una de peras y proseguimos con una de cebolla, desmigamos el queso roquefort y lo espolvoreamos por encima, al igual que las nueces. Continuamos con otra capa del mismo modo que hemos procedido anteriormente.


Preparamos la migas que constituyen la crumble, para ello ponemos en un bol la mantequilla (a temperatura ambiente), la sal y la pimienta, vamos añadiendo la harina poco a poco, mezclándola con los dedos, hasta que quede algo parecido a bolitas o migas de pan. Añadimos la avena y las nueces, y lo incorporamos a la masa.


Cubrimos nuestras fuente con el topping y lo metemos en el horno, previamente calentado a 200º, durante 30 minutos, lo situamos en la parte media del horno.


Nos tiene que quedar el topping doratido, si no fuese así, ponerlo en la parte media-alta del horno, cinco minutos más.


Buen provecho.

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