
- 350 gr. de jengibre
Para el almíbar
- 10 gr. de pimienta negra
- 500 gr. azúcar en polvo
- 1 l. de agua
- 4 cdas de zumo de limón
- 1 estrella de badiana (anís estrellado)
- 3 vainas de vainilla

PREPARACIÓN:
Pelamos el jengibre hasta quitar toda la piel, para mi lo más fácil es con un pela patatas, y lo cortamos en dados o tiras según nos guste más.
Lo ponemos en un fuente con agua y lo dejamos una hora aproximadamente, transcurrido este tiempo añadimos los trazo a un cazo de agua hirviendo, en cuanto rompa a hervir de nuevo lo dejamos cocer 4 minutos y lo escurrimos enfriándolos con agua fría.
Repetiremos esta operación cuatro veces seguidas, mientras iremos preparando el almíbar.
Cortaremos una vaina de vainilla por la mitad longitudinalmente y rasparemos las semillas, que reservaremos. Trituramos los granos de la pimienta en un mortero y reservamos también.
Ahora pondremos en un cazo el agua junto con el azúcar, el zumo de limón, la badiana, la pimienta, las semillas de la vainilla y el resto de las vainas de vainilla y lo llevamos a ebullición a fuego lento, momento en el cual añadiremos el jengibre y lo dejamos cocer a fuego lento, con un ligero hervor durante 1 h y 30 minutos, todo este proceso lo haremos con el cazo tapado en ¾ partes.
Una vez que haya pasado el tiempo, pasaremos las cortezas y el almíbar a un cuenco, lo dejaremos enfriar, lo cubriremos con un film transparente y lo reservaremos en el frigorífico hasta el día siguiente.
Pasada ya las 24 horas lo dejamos escurrir durante 1 hora y lo recubriremos con azúcar cristalizado.
Como veis no es nada difícil y el resultado maravillosos.











