3.2.10

NANAIMO BARS


Pues tras unos días en Madrid, donde lo hemos pasado genial, con mucho frío eso sí, inclusive una tarde nos nevó en plena Gran Vía, momento precioso donde los haya, regresamos a Málaga cargados de energía, esa que siempre nos da pasar unos días fuera..., aunque nos duró poco, el sábado por la tarde tanto Quique como yo, empezamos a sentirnos mal, habíamos cogido uno de esos virus gastrointestinales que al parecer tanto abundan últimamente.


He estado fatal, me ha tenido en cama todos estos días, sin poder comer absolutamente nada, solo a base de agua y suero ... (he perdido 4 kilos), con fiebre ..., en fin un horror, ahora ya me estoy reponiendo poco a poco con una dieta blanda, y hoy ha sido el primer día en el que me siento con fuerzas, así que aquí estoy de nuevo ...


Aunque fuera de fecha, tanto por el viaje como por todo lo anterior, no quería de dejar de publicar la primera receta de este año con las Daring Bakers, unas maravillosas barritas típicas de Canadá, que no necesitan ser horneadas, algo que me fascina. Reconozco que siento especial predilección por los postres que no se hornean.



La preparación aunque parezca larga y tediosa no lo es, sobre todo si elimináis el proceso de hornear las galletas, para mí, absolutamente prescindible, creo que con cualquier galleta buena, quedarían igual de deliciosas, es más, yo hubiese puesto unas “digestive”.


Alteré un poco las proporciones de la base, ya que a Quique el coco rallado no le gusta nada, por lo que puse más galletas y más almendras. Quedó deliciosa y con un sabor suave a coco. Las cantidades podéis adaptarla a vuestros gustos, es más podéis añadir otros frutos secos si os gusta más. También le puse polvos de natilla, en vez de flan, para mi gusto el sabor es mucho más suave, y el colorido también más atractivo.



The January 2010 Daring Bakers’ challenge was hosted by Lauren of Celiac Teen. Lauren chose Gluten-Free Graham Wafers and Nanaimo Bars as the challenge for the month. The sources she based her recipe on are 101 Cookbooks and www.nanaimo.ca.



INGREDIENTES:

Para las Grahan Wafers


2 y 1 / 2 tazas + más 2 cdas. de harina

1 taza de azúcar moreno oscuro
1 cdta de bicarbonato sódico
3 / 4 cdta de sal
100 gr. de mantequilla muy fría.
1 / 3 taza de miel de sabor suave

5 cdas. de leche entera
2 cdas. de extracto de vainilla puro


Para Nanaimo Bars


Capa Base

1 / 2 taza (115 g) de mantequilla
1 / 4 taza (50 g) de azúcar.
5 cucharadas (75 gr) de cacao en polvo sin azúcar
1 huevo grande, batido
160 g de galletas Grahan Wafers
(le puse 210 gr)
1 / 2 taza (55 g) de Almendras
(le puse 105 gr)
1 taza (130 g) de coco rallado
(le puse 50 gr)


Capa Media

1 / 2 taza (115 g) de mantequilla
4 cdas (40 ml) de nata espesa
2 cdas. (30 ml) Natillas en polvo

2 tazas (254 g) de azúcar glas


Capa Superior

115 g de chocolate semi-dulce
28 g de mantequilla.



NANAIMO BARS

The Daring Bakers


Lo primero que prepararemos serán las galletas Grahan, para ello seguiremos los siguientes pasos:


En el tazón de un procesador de alimentos, combinar la harina, el azúcar moreno, polvo de hornear y la sal. Agregamos la mantequilla en cubos (esta tiene que estar muy fría) y la mezclamos hasta obtener una mezcla que tenga una consistencia parecida a una harina gruesa. No nos debe de quedar ningún trozo de mantequilla visible.

En un bol mezclamos con unas barillas la miel, la leche y la vainilla, añadimos a la mezcla de harina hasta que veamos que queda totalmente integrada y la masa está suave, queda bastante blanda.

Sacamos la masa del bol, y en una superficie enharinada, trabajamos la masa ligeramente, (si estuviese demasiado pegajosa, le añadiremos un poco más de harina) y hacemos con ella dos rectángulos que envolveremos con films transparente. Lo refrigeramos durante aproximadamente 2 horas, o durante la noche, si lo desea.

Empezamos a trabajar con una de las mitades de masa que hemos preparado (suficiente para esta receta), para ello estiramos la masa con un rodillo entre dos trozos de papel de hornear, cortamos las galletas según nuestros gustos (realmente dará igual, luego las vamos a triturar).

Horneamos durante unos 20 minutos a 180º o hasta que estén doradas y ligeramente firme al tacto.

Transcurrido el tiempo, las sacamos del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Una vez frías, las picamos, cuidado que nos queden hechas polvo.



Ahora preparamos la nuestras barras, constan de tres capas, que desarrollo a continuación:


Capa Base

Tendremos preparado en un bol, las galletas trituradas, el coco rayado y las almendras picadas.


Ponemos al baño maría (yo utilizo este que compré en Ikea, es una maravilla) la mantequilla, el cacao en polvo y el azúcar, vamos moviendo con cuidado hasta que se fundan todos los ingredientes. Seguidamente añadimos el huevo batido, e incorporamos a la mezcla hasta que esté totalmente integrado. Ahora unimos estas dos mezclas, y forramos la base del molde que vayamos a utilizar, presionando la masa, para que quede bien compacta.


Capa Media

En un bol de un procesador eléctrico (o con unas varillas) si lo hacemos de forma manual batimos la mantequilla y la nata unos segundos, hasta que estén incorporados, seguidamente añadimos los polvos de natilla y mezclamos nuevamente, poco a poco vamos añadiendo el azucar glas y mezclamos hasta obtener una masa suave y fluida. Extendemos esta mezcla sobre la capa anterior y la extendemos bien hasta que nos quede uniforme. (Lo dejamos enfriar tapado en el frigorífico mientras fundimos el chocolate)


Capa Superior

Mezclamos el chocolate y la mantequilla al baño maría hasta que estén integrados ambos ingredientes y tenga una consistencia fluida. Vertemos la mezcla sobre la capa media y lo extendemos hasta que quede completamente cubierto.


Lo dejamos enfriar en el frigorífico durante unas horas, lo sacamos y con cuidado cortamos en trozos del tamaña que más nos guste.


Que lo disfrutéis.



26.1.10

PUMPKIN PIE (Pastel de Calabaza)

Este era uno de esos postres que deseaba preparar desde hace mucho tiempo, su sabor era toda una incógnita para mí, aunque había probado la tarta de queso y calabaza en Magnolia Bakery, nunca había probado el pastel de calabaza. Hace unos días lo preparé y la verdad nos ha encantado, por supuesto mantiene ese dulzor tan característico que nos ofrece la calabaza, pero con un punto para mí distinto y es que aunque la calabaza me encanta, siempre la he tomado en versiones saladas, excepto los Pumpkin Rolls que preparé hace un tiempo, que por cierto nos fascinaron.


Reconozco que no es un sabor con el que estemos especialmente familiarizados en nuestros postres, pero que una vez lo pruebas te seduce y te hace añadirlos a más y más preparaciones, como unas muffins, tarta de queso, buns, tortitas y un largo etcétera.



Hoy como podéis comprobar sigo con mi desfiles de grandes clásicos de la repostería, nuevamente toca la gastronomía norteamericana, que aunque es muy popular para muchos de nosotros y la hemos escuchado cientos de veces, es una gran desconocida para otros tantos, incluso se magnifica y se siente lejana por su “dificultad”, nada más lejos de la realidad. Mi humilde pretensión es acercarla a todos y eliminar las fronteras geográficas para hacer una gastronomía más plural y enriquecernos todos con un poco de aquí y de allá.


Este “pie” es uno de los postres típicos del día de “Acción de Gracias” que celebran los norteamericanos. Es la mayor celebración de año en los Estados Unidos y Canadá, ya que la celebran todas las personas, sin importar su origen o creencias religiosas. Se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre, y se prepara con una gran cena en la que se reúne toda la familia.



El origen de esta tradición, se remonta al tiempo en que los peregrinos de la embarcación del Mayflower llegaron a Massachusetts, en Estados Unidos en noviembre de 1620. Estos hombres carecían de recursos y comidas para afrotar el duro invierno de esa región, así que les tomó por sorpresa tan dura estancia, incluso casi la mitad perdieron su vida. Los pocos que sobrevivieron fue debido a la ayuda que recibieron de los nativos de la zona. Los indígenas fueron los que enseñaron a los peregrinos a sembrar y cultivar las nuevas tierra, se dice que aprendieron a cultivar maíz y calabazas. Al terminar el otoño decidieron hacer una gran celebración para dar gracias por su cosecha. A ellas asistieron no sólo los peregrinos sino los indios que tanto les habían ayudado.


Aunque la tradición data de 1621, su celebración como día de fiesta oficial es más reciente. En 1789, el primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, fué el primero que designó ese día como fiesta nacional, luego Abraham Lincoln sería quien designara el día, el último jueves de noviembre de cada año sería el Día de Acción de Gracias. Pero en 1939, debido a la cercanía con las celebraciones navideñas, las cuales se iniciaban a primeros de diciembre, con el popular comercio que estas fiestas acarrean, el Presidente Franklin Roosevelt cambió el día festivo al cuarto jueves de noviembre, para ampliar la distancia entre ambos día festivos.



Su elaboración es muy sencilla como comprobaréis a continuación, no es más que una mezcla de puré de calabaza, huevos, nata o leche, azúcar y especias (que generalmente consiste de canela, jengibre, pimienta y clavo), por supuesto las especias podéis adaptarlas a vuestros gustos, yo personalmente añado un poco más de canela.


Esta receta está elaborada con azúcar moreno, pero también podéis ponerle azúcar blanca (quedará con más dulzor), o si lo preferís mitad y mitad.


Aprovecho también para deciros que mañana nos vamos a Madrid, hasta el viernes, mezcla de trabajo y ocio, después de concluir el cierre anual, que alguno de vosotros sabréis de que os hablo, estos días serán de pura relajación. Nos vemos a la vuelta.



INGREDIENTES:


Para el relleno:

1 taza (135 gr.) de azúcar moreno

1 cda. de maicena

1/2 cdta. de sal

1 cdta de jengibre molido

1’5 cdta de canela

un pizca de clavo molido

1 y 1/2 tazas (400 gr.) de puré de calabaza

3 huevos grandes + 1 huevo para el esmalte

1 y 1/2 tazas (300 ml.) de leche evaporada

1 cda. de nata para repostería.


Para la masa:

2 y 1/2 de harina de repostería

1 cdta de sal

2 cdta. de azúcar

1 taza (224 gr.) de mantequilla

1/4 taza (60 ml.) de agua helada



PUMPKIN PIE (Pie de Calabaza)

By Martha Stewarth


Lo primero que haremos será preparar nuestra masa, yo la hice en la KA, pero la podéis hacer en cualquier amasadora o a mano, según más os guste. Para ello ponemos en el bol de la batidora (accesorio pala) la harina, la sal y el azúcar, mezclamos unos segundos. Añadimos la mantequilla cortada en cuadrados (la cual debe de estar muy fría) y mezclamos en velocidad media hasta que la masa parezca migas de pan, un minuto o dos como máximo. Con la máquina en funcionamiento agregamos el agua lentamente, y seguimos batiendo hasta que la masa presente una textura densa y no quede pegajosa, no amasar más de 30 segundos.


Sacamos la masa, la amasamos ligeramente, hacemos una bola con ella y aplanamos un poco. La envolvemos en film transparente y la dejamos enfriar 1 hora. Si os sobra masa, podéis congelarla (hasta 1 mes).


Mientras tenemos nuestra masa enfriando, precalentamos el horno a 215º y preparamos nuestro relleno, para ello pondremos en un bol, el azúcar, la maicena, la sal, el jengibre, la canela y el clavo, integramos los ingredientes y añadimos el puré de calabaza, junto con los huevos ligeramente batidos, mezclamos todos los ingredientes con unas barillas hasta que estén bien integrados.


Seguidamente añadimos la leche evaporada y batimos nuevamente hasta que estén todos los ingredientes bien integrados. Reservamos.


Extendemos nuestra pasa sobre una superficie ligeramente enharinada y estiramos, engrasamos levemente nuestro molde y ponemos la masa sobre él, recortamos la parte sobrante con unas tijeras y decoramos a nuestros gustos los bordes.


Batimos el huevo junto con la nata y pintamos los filos de la masa. Incorporamos nuestra mezcla y lo metemos en el horno durante 10 minutos, pasado este tiempo, bajamos la temperatura a 175º y lo dejamos hornear 30 minutos más. Lo dejamos enfriar sobre rejilla.